La CPU de PS6 promete un salto enorme respecto a la generación actual, y las primeras estimaciones apuntan a que podría llegar a duplicar el rendimiento de la que monta PS5. La presentación de EPYC Venice, la nueva hornada de procesadores para servidores y centros de datos de AMD basada en Zen 6 y Zen 6c, ha dado material suficiente para hacerse una idea de lo que Sony podría preparar para su próxima consola. Con esos datos oficiales sobre la mesa, alguien ha aprovechado para comparar las posibles especificaciones de ambas máquinas.
Conviene dejar una cosa clara antes de seguir. Nada de esto está confirmado. Todo lo que viene a continuación son estimaciones partiendo de información oficial de AMD, así que tiene sentido y resulta creíble, pero podríamos ver cambios en las cifras y en el rendimiento final. Con eso en mente, vale la pena mirar los números.
Un IPC hasta un 50% mejor que el de PS5
Puede parecer una barbaridad, pero en realidad entra dentro de lo razonable. PS5 usa una CPU basada en la arquitectura Zen 2, mientras que PS6 apuesta por una CPU Zen 6c, o sea cuatro generaciones por encima. Eso sí, con un diseño distinto al de Zen 6 y algo menos potente.
Al comparar chips pensados para consola, la mejora del IPC no funciona igual que en el mundo del escritorio. El Zen 2 que lleva PS5 no rinde como un Zen 2 para PC de sobremesa, porque sus características son bien distintas: FPU recortada, apenas 8 MB de caché L3 y otros detalles que reducen el rendimiento.
A esa subida del IPC hay que sumarle un empujón notable en la frecuencia de reloj. Sobre el papel, el procesador de PS6 rondaría un máximo de 4,7 GHz. Para tener una referencia, el de PS5 se mueve a 3,5 GHz de velocidad dinámica, así que hablamos de 1,2 GHz más en la nueva consola de Sony.
Camino a duplicar el rendimiento en CPU
Junta la mejora del IPC con esa velocidad más alta y con otros ajustes internos a nivel de latencia, y el resultado podría ser un procesador capaz de ofrecer hasta el doble de rendimiento frente al de PS5. No es poca cosa.
El chip estaría fabricado en el nodo de 3 nm, un avance importante respecto a los 6 nm que usa la CPU de PS5. La configuración apunta a 8 núcleos Zen 6c, con uno deshabilitado en teoría, más dos núcleos Zen 6 LP de bajo consumo reservados al sistema operativo y a las aplicaciones.
En total quedarían 7 núcleos y 14 hilos Zen 6c disponibles para los juegos, un reparto que recuerda bastante al de PS5. Aquella consola tiene 8 núcleos y 16 hilos Zen 2, pero uno de esos núcleos se dedica al sistema y a las apps, con lo que también le quedan 7 núcleos y 14 hilos libres.
Una CPU más capaz se traduce en mejoras de peso que, al menos en teoría, permitirían a PS6 alcanzar tasas máximas de 120 FPS en juegos. Y hay otro apunte que no conviene olvidar: según los últimos rumores, esta consola también echará mano de la generación de fotogramas.
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Imagen: muycomputer.com
