La cámara de apertura variable es, quizás, lo que muchos llevamos tiempo esperando de un iPhone Pro. Desde hace meses circulan rumores sobre esta función en la cámara principal de iPhone 18 Pro Max, e incluso se ha llegado a decir que, por desgracia, podría convertirse en otra diferencia entre el modelo Pro y el Pro Max. Como siempre, conviene tomar estos rumores con calma hasta que Apple presente el terminal, pero cuanto más se acerca la fecha, más credibilidad van ganando.
Hace poco apareció en las redes una imagen que, todo apunta, no se corresponde con la cámara del nuevo iPhone. Podría ser de algún modelo antiguo de otra marca, pero deja pistas de por dónde podrían ir los tiros si el rumor se materializa.
El reto de la apertura variable en los iPhone
El vídeo corto que circula muestra una cámara con un sistema de diafragma parecido al de cualquier réflex o sin espejo actual. Ese mecanismo permite ajustar la cantidad de luz que llega al sensor, y según los rumores, el rango iría entre f/1.4 y f/4. Aperturas amplias, sí, pero con la más cerrada bastante lejos de lo que solemos ver en los móviles con apertura fija, normalmente en torno a f/2 o f/1.2.
Este ajuste da al usuario un control creativo que hoy se consigue por software, en postproducción, a menudo con ayuda de la inteligencia artificial. Cuanto más abierto el diafragma, más desenfocado queda el fondo, separando mejor al sujeto. Si cerramos, el fondo gana nitidez. También sirve para larga exposición o para captar más luz cuando escasea, por ejemplo de noche para fotografiar la Vía Láctea.
En los iPhone, por ahora tenemos un Modo Retrato y un ajuste de profundidad de campo al editar ciertas fotos. Suele dar buen resultado, pero quien conoce cómo funciona la apertura en cámaras manuales sabe que es una solución de compromiso, y que a veces se nota demasiado que no es real. La llegada de esta función sería lo mejor que le podría pasar a la fotografía móvil a corto plazo. Y ojo, que esto no es nuevo. Samsung ya lo usó en el Galaxy S9, aunque terminó descartándolo, seguramente por las exigencias de espacio en plena guerra por el móvil más delgado. Xiaomi también lo ha probado más recientemente.
Apertura variable, ¿control para el usuario?
Hablamos de Apple, así que conviene no lanzar las campanas al vuelo. Ya conocemos su obsesión por simplificar todo al usuario. Que haya apertura variable no significa que se deje su control en manos de quien dispara, al menos no en la cámara nativa. Llevamos años pidiendo un modo Pro de verdad, uno que se acerque a lo que ofrecen los Android en general y los Galaxy en particular. Tener hardware de primer nivel y no poder exprimirlo por una limitación de software resulta desesperante.
Algo parecido ya se ha visto en otros parámetros, como el tiempo de exposición del Modo Noche, que permite alargar hasta los 30 segundos pero solo sobre trípode y bajo ciertas condiciones, donde al final decide más el dispositivo que la persona. Si llega la cámara de apertura variable, lo suyo sería que Apple permitiera elegir qué número f usar. Y aunque es mucho pedir para una primera generación con este hardware, ojalá algún día se extienda al resto de lentes de los iPhone Pro. Detalles así son los que pueden justificar el desembolso extra frente a unos modelos estándar que, en buena medida por el software, se diferencian muy poco de los avanzados.
Fuente
Imagen: xatakamovil.com
