El puerto USB del router es mucho más útil de lo que la mayoría imagina
Casi todo el mundo tiene un router en casa, ese aparato que conecta los dispositivos a internet y que normalmente queda olvidado en algún rincón. Lo curioso es que muchos modelos incluyen un puerto USB que apenas nadie aprovecha, y que puede dar mucho juego. Conviene avisar de algo antes de empezar: los equipos que entregan los operadores suelen llegar con ese puerto limitado, así que puede que no todas estas opciones funcionen según el caso.
De cargador improvisado a punto de impresión compartido
El uso más sencillo es convertir el router en un cargador USB. La mayoría de estos puertos entregan al menos 5W, lo suficiente para alimentar un smartwatch, recargar el móvil despacio o mantener vivo cualquier accesorio pequeño. Eso sí, nada de velocidades fulminantes, la carga será lenta y tranquila, lejos de los cargadores rápidos a los que estamos acostumbrados.
Otra posibilidad muy práctica es conectar una impresora directamente al router. En los modelos que lo permiten, basta con entrar en la página de configuración y activar la impresión en red. De golpe, una impresora corriente se transforma en una impresora WiFi accesible para todos los dispositivos de la casa, sin tener que gastar en una más cara con esa función ya incorporada.
Disco duro, ventilador, mando universal y un servidor casero
Si el router admite periféricos, también acepta un disco duro externo. Al conectarlo se crea un sistema de almacenamiento en red al que pueden acceder todos los equipos, como si entraras en otro ordenador. Y ya puestos, en algunos modelos ese mismo disco puede convertirse en un servidor multimedia, una especie de Netflix propio lleno de películas, series, fotos o música en MP3 (y a veces incluso FLAC de alta calidad).
Hay usos más curiosos. Un pequeño ventilador USB de mesa funciona perfectamente enchufado al router, ideal para refrescarse o apuntarlo hacia una videoconsola y aliviar sus ventiladores internos. Y luego está el detalle más interesante: muchos mandos universales por infrarrojos que se controlan desde el móvil se alimentan por cable USB y ni siquiera traen cargador propio. Conectándolos al router, si tiene vista directa con la tele o el aire acondicionado, se pueden manejar todos esos aparatos desde el teléfono.
