¿Sufre la batería del teléfono si la dejamos enchufada toda la noche? Es una de esas preguntas que todos nos hacemos mientras apoyamos el móvil en la mesita antes de dormir, con la costumbre casi automática de conectarlo al cargador y olvidarnos de él hasta la mañana siguiente. La respuesta, por suerte, es tranquilizadora, aunque conviene entender por qué.
Un smartphone pegado al cargador toda la noche
Con las baterías se cumple aquello de que la mala fama pesa más que la realidad. La mayoría de los mitos que las rodean tienen que ver con tecnologías ya superadas, como las viejas baterías de níquel cadmio, que nada tienen que ver con las actuales de litio o de silicio carbono.
Uno de esos mitos habla precisamente de las cargas largas. Las baterías de hoy no sufren por pasar horas enchufadas, como ocurre durante la noche, y el motivo es sencillo: no se sobrecalientan como las pilas de antes. Son tan inteligentes que cortan la entrada de energía en cuanto llegan al tope, ya sea el 100% o el porcentaje que hayamos fijado desde la gestión inteligente del teléfono.
Tengamos carga rápida o velocidad normal, el flujo se detiene al alcanzar el nivel deseado y solo se reactiva cuando la carga baja un poco. Por eso es habitual que durante la noche el móvil haga una carga larga hasta el tope y luego pequeñas recargas puntuales. De ahí que al despertar lo encontremos al 100% y frío.
Esto no significa que haya que tenerlo siempre conectado, pero de ahí a pensar que se estropea por pasar mucho tiempo en el cargador hay un buen trecho. Este mismo razonamiento derriba otra creencia muy extendida, la de hacer una primera carga larga al estrenar el teléfono. Si la batería deja de cargar al llegar al 100%, esa carga inicial no sirve absolutamente de nada.
Cargar solo cuando esté descargada del todo
Otro clásico es el del famoso efecto memoria, que aparecía al cargar una pila que no estaba del todo vacía y provocaba la formación de cristales en su interior por reacciones químicas. Con las baterías de iones de litio, polímero de litio o silicio carbono ese efecto no existe, así que no hace falta esperar a que se descarguen por completo antes de enchufarlas.
Podemos cargar el móvil cuando y como queramos sin que sufra más allá del desgaste natural por el paso del tiempo. Eso sí, hay un consejo que sí ayuda: mantener la carga entre el 40% y el 80% reduce el estrés de la batería y alarga su vida útil, aunque tampoco haga milagros. Descargarla del todo solo tiene sentido hoy si vamos a calibrarla.
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Imagen: xatakamovil.com
