Los símbolos del botón de encendido están por todas partes y casi nadie se detiene a pensar qué significan realmente. Esa línea vertical recta y ese círculo hueco que aparecen en enchufes, mandos y teléfonos no son un uno y un cero sacados del código binario, por mucho que la explicación cuadre a la perfección. La verdad tiene que ver con la electricidad y con una necesidad muy concreta de la industria.
Durante los primeros años de la electrónica de consumo, las máquinas dependían de etiquetas para señalar sus funciones. Los interruptores llevaban escritas las palabras On y Off, algo que funcionaba hasta cierto punto. El problema llegó con la globalización. Esas palabras no significaban nada para quien no hablaba inglés y, encima, los aparatos se hacían cada vez más pequeños, sin espacio para imprimir instrucciones. La salida era clara, hacía falta un estándar internacional que dejara de lado las letras.
El lenguaje universal de las máquinas y el mito del código binario
Para resolver el lío de los idiomas, en 1973 la Comisión Electrotécnica Internacional presentó una colección de iconos, hoy recogidos bajo el documento ISO 7000 e IEC 60417. La idea era fijar unos símbolos obligatorios para que cualquier persona pudiera usar un equipo con seguridad, sin importar su idioma. Dentro de ese catálogo se definieron los dos elementos básicos partiendo del funcionamiento de los circuitos eléctricos.
La línea vertical representa un cable continuo o un circuito cerrado. Al pulsarla, los contactos internos se unen y la corriente fluye hasta el dispositivo. El círculo, en cambio, simboliza un circuito abierto o desconectado, donde el flujo se interrumpe y la máquina queda inactiva. Nada de unos y ceros, aunque la analogía haya calado tanto entre la gente. Existe incluso una teoría que remonta este diseño a la época victoriana, ligándolo a las antiguas válvulas de disco de las tuberías, que mostraban una cara redonda al cerrarse y una fina línea al girar 90 grados.
Del interruptor al standby
Al principio los aparatos separaban los dos iconos de forma bien visible en el chasis. Los interruptores de palanca, todavía comunes en fuentes de alimentación de ordenadores o maquinaria industrial, siguen mostrando la línea en un extremo y el círculo en el otro. Con la llegada de los botones de una sola pulsación, los diseñadores tuvieron que fundir ambos símbolos.
Así nació el icono más conocido, la línea vertical rompiendo el anillo por la parte superior. Según la normativa debería indicar el modo standby, ese letargo de bajo consumo del que un aparato despierta enseguida. Sin embargo, en los smartphones se usa indistintamente para apagar o encender. Cuando la línea aparece contenida dentro del círculo, ahí sí el botón alterna entre encendido total y desconexión eléctrica absoluta. Lo que empezó como una solución de ingeniería para representar circuitos se ha convertido en un lenguaje que traspasa fronteras, medio siglo después de su estandarización.
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Imagen: xatakamovil.com
