Xbox Cloud Gaming acaba de estrenar algo que hasta hace poco parecía impensable: jugar en streaming sin pagar suscripción, siempre que aceptes ver un poco de publicidad antes de empezar la partida. Microsoft ha puesto en marcha esta prueba dentro del programa Xbox Insider, y por ahora está limitada a determinados juegos que el usuario ya tiene en su biblioteca. No es, que quede claro, una versión gratuita de Game Pass. Es otra cosa. Una manera distinta de entrar al juego en la nube.
La idea es sencilla, aunque conviene mirarla con lupa. Los usuarios pueden transmitir juegos compatibles que ya poseen sin ningún coste extra, eso sí, con un tope de una hora por sesión. Microsoft todavía no ha detallado qué títulos, qué dispositivos ni qué regiones entran en el experimento, más allá de decir que estará disponible en las plataformas y territorios compatibles. El planteamiento recuerda bastante al nivel gratuito de GeForce Now, que también usa sesiones limitadas como precio a pagar por el acceso sin suscripción.
Cómo funciona la publicidad y qué significa jugar gratis
Los anuncios aparecen solo antes de arrancar cada sesión y, al menos en esta fase, no cortan la partida. La compañía promete que identificará claramente la publicidad, que cumplirá los mismos estándares de calidad que el resto de contenidos de Xbox y que intentará adaptarla a lo que cada jugador espera encontrar según la plataforma. Lo presenta como algo totalmente voluntario, que convivirá con las formas actuales de acceder al juego en streaming.
Ahora bien, hay un matiz importante en eso de jugar «gratis». Microsoft no regala nada. El usuario tiene que haber comprado antes el juego y, encima, el título debe ser compatible con esta modalidad. Lo que desaparece es la necesidad de pagar por el acceso al servicio en la nube, y ahí es donde entra la publicidad para financiar esa parte. Es una diferencia notable frente a los catálogos que vienen incluidos en las distintas modalidades de Game Pass.
Un contexto económico que llama la atención
La prueba encaja con la estrategia que Xbox lleva tiempo persiguiendo: reducir la dependencia del hardware concreto desde el que jugamos. Microsoft ya deja transmitir ciertos juegos adquiridos desde PC, consolas, televisores, móviles y navegadores compatibles. Y ahora subraya que el juego en la nube puede permitir que alguien con una Xbox One acceda a títulos pensados para Series X|S sin cambiar de consola de inmediato.
Lo curioso es el momento elegido. Microsoft vende esta modalidad como una forma «más asequible» de jugar justo cuando va a subir de nuevo los precios de sus consolas a partir del 1 de agosto. Las versiones de 512 GB suben unos 90 euros y las de 1 TB unos 135 euros, con la Xbox Series S arrancando desde unos 450 euros y la Series X con lector llegando a unos 720 euros.
La comparación con GeForce Now es inevitable. Ese servicio ha ofrecido desde el principio un nivel gratuito con sesiones limitadas como puerta de entrada. Xbox parece explorar algo parecido, aunque partiendo de su propio ecosistema y de juegos que el jugador ya posee. La publicidad permitiría mantener una opción sin coste directo y, a la vez, abrir una nueva vía de monetización para una infraestructura de streaming que sigue costando bastante dinero.
De momento, Microsoft insiste en que es solo una prueba y no ha confirmado que vaya a quedarse como opción permanente de Xbox Cloud Gaming. Usará el comportamiento y los comentarios de los Insiders para decidir hacia dónde tira el experimento. Junto a la compra de juegos y las suscripciones, Xbox empieza a explorar abiertamente la publicidad como una tercera manera de financiar el acceso al juego en la nube.
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Imagen: muycomputer.com
