La misteriosa ventana blanca en Windows ha empezado a preocupar a bastantes usuarios que, de un día para otro, se encuentran con un recuadro vacío pegado a una esquina del escritorio. No es un virus, ni nada parecido, aunque el susto inicial sea comprensible. El fallo afecta tanto a Windows 10 como a Windows 11 y, por ahora, Microsoft no ha soltado prenda sobre qué lo provoca exactamente.
Que conste que las versiones más recientes del sistema operativo de Microsoft son potentes y fiables. Pero eso no las libra de arrastrar de vez en cuando errores raros, de esos que cuesta explicar. Y este es uno de ellos. Microsoft siempre ha cuidado mucho su interfaz, hasta el punto de que el software se ha vuelto cada vez más exigente con el hardware del equipo. Aun así, cada cierto tiempo salta algún fallo visual que rompe esa imagen tan pulida.
Cómo se comporta este fallo en la interfaz
Lo que cuentan los afectados es siempre parecido. Al encender el ordenador, al desbloquearlo o tras un reinicio, aparece esa ventana blanca en una esquina del escritorio principal. En algunos casos se esfuma sola al poco de ponerse uno a trabajar. En otros, la cosa se complica y el recuadro se queda ahí clavado, visible sin parar, hasta que se apaga el equipo del todo.
Resulta curioso que el problema no distinga entre versiones. Da igual que se tenga Windows 10 o Windows 11, el comportamiento es el mismo. Y hay algo más llamativo todavía. Según los reportes de los propios usuarios, el fallo aparece tanto en sistemas con procesadores AMD como en los que montan Intel. Eso descarta que sea una cuestión de una plataforma concreta y ha alimentado el desconcierto general. De hecho, ahora mismo circulan varios hilos de discusión donde la gente comparte su experiencia y busca alguna pista.
Qué hay detrás de esta extraña aparición
Al principio todo apuntaba al propio sistema operativo, pero esa vía se ha ido descartando. Las investigaciones más recientes señalan en otra dirección bastante inesperada. El sospechoso ahora es Google Chrome, el navegador que casi todo el mundo tiene instalado. Y aquí conviene matizar un detalle importante. No parece que el problema lo cause el navegador como tal, sino una tarea programada asociada a él, de esas que se ejecutan en segundo plano sin que uno se entere.
Por ahora no hay una confirmación oficial ni del gigante tecnológico ni de nadie más, así que todo se mueve todavía en el terreno de las teorías. Lo que sí está claro es que cada vez son más los usuarios que reportan el mismo comportamiento en todo el mundo, y que la pista de la tarea programada de Chrome es la que más fuerza está cogiendo entre quienes intentan entender de dónde sale ese recuadro blanco.
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Imagen: softzone.es
