El Panel de Control de Windows 11 no se va a ninguna parte, al menos por ahora, y eso a pesar de que Microsoft está preparando una de las mayores renovaciones visuales de su interfaz en años. La compañía va a pasar por el filtro de WinUI la Gestión de impresión, la hoja de propiedades del Explorador de archivos y hasta el viejo diálogo de Reproducción automática que venía arrastrándose desde los tiempos de Windows 8. Y sin embargo, ese panel clásico que muchos daban por muerto sigue resistiendo.
La idea de fondo de Microsoft es clara. Quiere mover al área de Configuración todas las funciones que todavía dependen del Panel de Control, pero sin prisas y sin forzar la mano. Nada de redirecciones automáticas de un día para otro. Prefiere ir quitando poco a poco las razones para usar las herramientas antiguas, y cuando casi nadie las abra ya, entonces sí, retirarlas sin que nadie las eche de menos.
Por qué Windows 11 todavía no puede prescindir del Panel de Control
La mayoría de las tareas que en Windows 10 obligaban a pasar por el panel clásico ya se hacen en Configuración. Desinstalar una actualización, emparejar un dispositivo Bluetooth, gestionar el adaptador Wi-Fi… todo eso vive ahora en el sitio nuevo. Microsoft incluso llevó allí los controles avanzados del ratón, así que los motivos para abrir el viejo panel se han ido reduciendo bastante en las últimas versiones de Windows 11.
Pero quedan un par de flecos que dejan claro que el trabajo no está ni mucho menos terminado. Enviar o recibir archivos por Bluetooth sigue abriendo un cuadro de diálogo de la vieja escuela. Y algo parecido pasa al intentar añadir una impresora a mano desde Configuración, porque el sistema acaba mandándote igual al cuadro de siempre. Esos dos diálogos están en la lista de cosas pendientes de renovar, y ahí está la explicación de por qué Microsoft no puede apagar el Panel de Control sin más. Romper esas integraciones dejaría colgadas a muchas empresas que las usan a diario con sus redes e impresoras.
Los diálogos que ya están cambiando de cara con WinUI
Uno de los ejemplos más visibles de todo esto es la hoja de propiedades del Explorador de archivos. La versión nueva va a sustituir directamente a la clásica, no van a convivir las dos, y organiza datos como el tipo de archivo, el origen, el tamaño, si está eliminado o la fecha de creación de una manera bastante más ordenada que el diseño heredado de Win32. La información esencial sigue siendo la misma, eso sí, solo cambia la presentación.
El diálogo de Reproducción automática, ese que arrastramos desde los tiempos de Windows 8, también estrena look. Y con una novedad práctica: Microsoft va a añadir la opción de recordar tu preferencia, de modo que el sistema abra siempre el Explorador de archivos en cuanto conectes el móvil, sin volver a preguntarte cada vez. A todo esto se suma una aplicación moderna de Gestión de impresión, que ya anda en fase de pruebas, aunque por ahora la compañía no ha aclarado si se va a quedar con alguna de las funciones que hoy dependen del panel clásico ni en qué punto exacto está su desarrollo.
El diálogo Ejecutar también se renueva y va un poco más rápido
El cuadro de diálogo Ejecutar, uno de los rincones más veteranos del sistema, lleva ya tiempo dando vueltas en pruebas internas. La previsión es que reciba su versión con WinUI en algún momento de 2026, aunque Microsoft todavía no ha puesto una fecha concreta sobre la mesa. Cuando por fin aterrice, vendrá desactivado por defecto, así que habrá que activarlo a mano desde la Configuración avanzada. La compañía prefiere no meter el cambio de golpe a quienes llevan toda la vida usando el diálogo de siempre.
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Imagen: softzone.es
