Windows 11 vuelve a dar problemas y esta vez el fallo toca algo tan cotidiano como el fondo de pantalla. Microsoft ha confirmado que la actualización opcional KB5120998, publicada el 27 de agosto de 2026, resetea el fondo de escritorio y otros ajustes de personalización en algunos equipos. El error se suma al problema del cursor que la compañía ya había reconocido días antes, y deja a los usuarios afectados con una pantalla negra o un puntero deforme hasta que llegue un parche que devuelva la normalidad al escritorio.
Vamos por partes. La actualización eleva el sistema a la compilación 26200.9278 e introduce algunas de las funciones más esperadas del año en Windows 11, como una barra de tareas que por fin se puede mover, un menú Inicio redimensionable y una búsqueda que ya no obliga a pasar por Bing. Todo muy bien sobre el papel. El problema es que el mismo paquete, según reconoce Microsoft en un documento de soporte actualizado, provoca que el fondo de escritorio se reinicie en cada arranque o de forma aleatoria. Y en algunos casos el usuario acaba viendo una pantalla completamente negra en lugar de su imagen personalizada.
El fallo impide fijar el fondo de pantalla de Windows
Lo curioso es dónde está el origen del problema. Según explica la propia compañía, no falla el valor que hemos guardado nosotros, sino la carga de esa configuración: el sistema no consigue leerla bien y aplica un fondo negro por defecto. De ahí que cualquier intento de volver a fijar el fondo de pantalla de forma manual no sirva de nada. Microsoft ha avisado, además, de que funciones más antiguas, como las presentaciones de diapositivas del escritorio o los temas de alto contraste, también pueden dejar de funcionar tras instalar el paquete.
En algunos equipos, la opción de ocultar iconos del escritorio deja de responder o la configuración de personalización tarda en cargar. Estos síntomas se suman al bug que ya afectaba al cursor, capaz de aparecer con un tamaño excesivo o cambiar de color, y que también provoca problemas de tipografía en determinados equipos. Las pruebas realizadas apuntan, además, a que tanto la compilación más reciente, la 26200.9278, como la anterior, la 26200.9168, presentan el mismo comportamiento errático. A esto se añade un tercer fallo que provoca cierres inesperados de Outlook y Teams, aunque este último queda limitado a los equipos con procesador ARM.
El error no aparece en todos los equipos a la vez
Aquí está la parte que explica por qué muchos aún no habrán notado nada. Microsoft distribuye las novedades de Windows 11 mediante lo que llama Controlled Feature Rollout (CFR), un despliegue por fases que activa cada función de forma gradual en el parque de dispositivos en lugar de hacerlo de golpe para todos. Por eso es muy probable que muchos usuarios no se hayan topado con el problema todavía: si el cambio responsable del fallo aún no ha llegado a su equipo a través de este sistema, el fondo de pantalla y el cursor seguirán funcionando con normalidad.
El inconveniente aparece cuando la función defectuosa se activa en el equipo. El error salta de golpe y sin previo aviso, y Microsoft ha aclarado que no puede revertir de forma remota ni el cursor ni el fondo de pantalla dañados una vez que el CFR los ha puesto en marcha. Quien ya haya recibido el cambio a través de este despliegue gradual seguirá viendo el problema hasta que llegue una corrección oficial, aunque existe una alternativa manual para quienes no quieran esperar a que Microsoft publique el parche definitivo.
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Imagen: softzone.es
