Quien tenga unos cuantos años a sus espaldas seguro que ha pasado horas frente a alguno de estos juegos clásicos que hoy repasamos, aunque también los más jóvenes es probable que los hayan probado en algún momento. Son historia pura de la industria y, pese a que hoy existen títulos con gráficos muchísimo mejores, siguen siendo entretenidos de verdad. La ventaja de que sean tan retro es que resultan fáciles de conseguir gratis por internet, así que si alguno se había quedado en el olvido, esta es la excusa perfecta para volver a descargarlo.
Puzles, arcades y plataformas que engancharon a generaciones enteras
En el terreno de la lógica es imposible no empezar por Tetris (1984), ese juego de piezas que caen y hay que encajar sin dejar huecos. Parece una tontería, pero cuando quieres darte cuenta llevas media hora enganchado. Por el mismo camino van Lemmings (1991), con esos bichitos que caminan sin pensar y a los que hay que salvar dando habilidades y planificando bien, además de Columns (1990), muy parecido al primero pero jugando con colores y combos. Y luego está Dr. Mario (1990), donde el fontanero se convierte en médico y va eliminando virus con pastillas de colores, un juego que empieza fácil y se complica de golpe.
Los arcades tienen sus propias leyendas. Space Invaders (1978) fue de los primeros en atrapar a la gente en las recreativas, disparando a marcianitos que bajan sin parar. Después llegó el mítico Pac-Man (1980), el comecocos de toda la vida, con su laberinto lleno de bolitas y fantasmas persiguiéndote. Donkey Kong (1981) presentó al primer Mario saltando barriles, y Asteroids (1979) puso una nave en el espacio rompiendo rocas que se dividían en pedazos cada vez más caóticos.
En cuanto a plataformas, el rey absoluto es Super Mario Bros. (1985), ese clásico que casi todo el mundo ha tocado alguna vez. Enfrente tenía a Sonic the Hedgehog (1991), pura velocidad con loops y saltos, mientras que Castlevania (1986) apostaba por lo oscuro, con vampiros, monstruos y una ambientación que aún se recuerda.
De los primeros disparos en 3D a la estrategia más adictiva
El apartado de la acción cambió para siempre con Doom (1993), rápido, violento y tremendamente innovador para su momento. Antes había abierto camino Wolfenstein 3D (1992), uno de los primeros shooters en primera persona, y luego llegó Quake (1996), ya con gráficos en 3D reales y multijugador online que muchos jugaban en red.
La estrategia también dejó títulos enormes. SimCity (1989) permitía construir tu propia ciudad gestionando dinero y servicios, a veces con éxito y otras terminando en un desastre total. Age of Empires (1997) llevaba a levantar civilizaciones enteras recogiendo recursos y luchando, mientras Warcraft II (1995) enfrentaba a orcos contra humanos en batallas donde un mal cálculo te costaba la partida.
Y quedan varios imprescindibles más. Arkanoid (1986) consistía en romper bloques con una pelota sin dejarla caer, con power ups y una dificultad creciente. The Legend of Zelda (1986) apostaba por la aventura y la exploración, muy adelantado a su tiempo y con enorme libertad. Street Fighter II (1991) se convirtió en el juego de peleas por excelencia, con combos y personajes que echaste mil veces con los amigos. Y Metal Slug (1996) cerraba la lista con acción sin freno, muy divertido pero durísimo en algunos tramos.
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Imagen: hardzone.es
