Reparar la Steam Deck se está volviendo bastante más complicado, y no por un fallo técnico o un problema de diseño, sino porque Valve parece haber tomado una decisión que no gusta nada a la comunidad. La pieza que empieza a faltar es una de las más importantes cuando hablamos de mantener viva una consola durante años, y su ausencia ha encendido las alarmas entre quienes eligieron este dispositivo justamente por lo fácil que resultaba arreglarlo en casa.
Sin stock de baterías para la Steam Deck
El componente que ha desaparecido del radar es la batería para los modelos LCD. Antes comprarla era coser y cantar. Muchos incluso tenían una de repuesto guardada, por si acaso. Ahora la historia es distinta, porque no hay existencias y, lo que preocupa todavía más, tampoco hay una previsión clara de cuándo volverán a estar disponibles.
Todo se disparó a raíz de una publicación en Reddit. Lo que inquieta no es tanto el hecho de que ahora mismo no se pueda comprar esta pieza, porque quedarse sin stock unas semanas es algo que puede pasar a cualquiera. El verdadero problema es otro. Según la información que ha salido a la luz, ni siquiera existe una fecha estimada de reposición, y eso cambia el panorama por completo. Se podría estar hablando de que Valve ya no quiere seguir ofreciendo este repuesto, y ahí surge la duda inevitable de si será el primero de muchos.
La cosa empezó cuando un usuario preguntó a iFixit, la tienda que se encarga de vender los recambios oficiales de la Steam Deck, si tenían alguna fecha para recibir más baterías del modelo LCD. La respuesta fue clara y poco tranquilizadora, no podían dar ninguna estimación. Poco después, la propia compañía aclaró que el asunto no dependía de ellos, sino de Valve, que estaría retirando poco a poco este componente de su catálogo. De momento aseguran que están buscando alternativas con otros fabricantes, aunque no hay nada confirmado.
A quién afecta más este cambio
Este movimiento golpea sobre todo a quienes compraron la Steam Deck en su lanzamiento. Han pasado ya varios años y es de lo más normal que una batería empiece a perder capacidad con el tiempo. No es que deje de funcionar de un día para otro, ojo, pero sí se nota. La autonomía baja, toca cargar la consola con más frecuencia y, en algunos casos, hasta el rendimiento puede resentirse si la batería está muy degradada.
Aquí está lo interesante. Hacerse con una nueva era una solución sencilla y directa que arreglaba el problema en un momento. Y precisamente por eso muchos apostaron por esta consola, porque daba tranquilidad saber que uno mismo podía meter mano y reparar lo que hiciera falta sin depender de nadie. Esa comodidad, al menos con la batería de los modelos LCD, ahora queda en el aire.
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Imagen: hardzone.es
