La RAM falsa ha empezado a aparecer en las tiendas y, aunque suene a broma pesada, es totalmente real. Se trata de módulos DDR5 que se venden por unos 40 euros y que, mirándolos con atención, tienen algo llamativo: 0 GB de memoria. Nada. Cero capacidad de almacenar datos. Y aun así hay gente dispuesta a pagar por ellos. La pregunta que muchos se harán es sencilla, para qué sirve algo así, y sobre todo por qué alguien decide comprarlo en pleno 2026.
Porque no hablamos de una piecita de juguete de cinco euros. Hablamos de un producto que cuesta diez veces más y que, a efectos prácticos, no ofrece absolutamente nada dentro del ordenador. Ahí está lo curioso del asunto.
RAM DDR5 de 0 GB, qué es exactamente
Pues sí, se puede comprar una RAM DDR5 que tiene justo eso, 0 GB. Si se conecta al equipo no hace nada de nada, sencillamente porque no lleva chips de memoria capaces de guardar información. Algunos modelos ni siquiera cuentan con las conexiones necesarias para que el ordenador los detecte. Son, literalmente, cáscaras vacías.
Entonces, para qué valen. Básicamente para una cosa, decorar el PC. Y aquí está el truco, porque estos módulos falsos tienen prácticamente el mismo aspecto que una memoria normal. Llevan su PCB, sus disipadores y hasta iluminación RGB en algunos casos. Una vez colocados dentro de la caja resulta muy difícil distinguir a simple vista cuál funciona y cuál no. Nadie diría que uno de ellos es solo fachada.
Rellenar los huecos sin gastar de más
La idea detrás de todo esto es poder llenar todas las ranuras de la placa base sin comprar memoria adicional. Imaginemos una placa con cuatro ranuras para RAM en la que solo hacen falta dos módulos para tener capacidad de sobra. Las dos ranuras libres pueden ocuparse con estas piezas decorativas para que el interior del equipo se vea más completo. Sobre todo cuando la caja es de cristal y desde fuera se aprecia todo, porque los espacios vacíos suelen quedar bastante feos.
Y sí, la pregunta cae por su propio peso, quién va a pagar por algo que no funciona. Pues ahí está justo el motivo por el que V-Color ha decidido ponerlas a la venta. Con los precios que tiene ahora mismo la memoria DDR5, hay quien prefiere gastar unos 40 euros en un módulo puramente estético antes que soltar mucho más por memoria de verdad que ni siquiera necesita.
Resulta especialmente atractivo para quienes montan un PC cuidando cada detalle, buscando que todo quede perfectamente colocado y con una estética concreta. Al final, para muchos entusiastas, el apartado visual pesa casi tanto como el rendimiento, y estos módulos de 0 GB responden a esa necesidad tan particular.
Fuente
Imagen: hardzone.es
