Los monitores LG se han convertido en el centro de una polémica bastante incómoda, porque instalan software oculto a través de Windows Update sin que el usuario dé su consentimiento. La idea de partida no es nueva. Muchos fabricantes de periféricos aprovechan ese mismo canal para mostrar una ventana informativa e invitar a instalar sus programas cuando conectamos un dispositivo nuevo al PC. Sirve, en teoría, para que quien tiene menos experiencia le saque partido desde el primer momento. El problema es que LG ha decidido ir un paso más allá y eso puede sentar un precedente feo.
Todo salió a la luz gracias a una investigación del canal de YouTube Gamer Nexus, que analizó el comportamiento de varios monitores de la marca al conectarse a Windows. La conclusión abre un debate espinoso sobre privacidad y sobre hasta dónde están dispuestos a llegar algunos fabricantes con tal de meter su software en nuestro equipo.
Cómo LG aprovecha Windows Update para colar publicidad
Según lo que descubrió el canal, al conectar un monitor de LG a un PC con Windows y ser reconocido, el sistema instala de forma automática software promocional sin pedir permiso. Como si el usuario no pintara nada a la hora de decidir qué aplicaciones acaban en su ordenador. Y ahí no queda la cosa.
Lo más llamativo no es solo que LG intente colar su software a toda costa, aunque no lo quieras. Es que, una vez terminado el proceso, aparece una ventana flotante que promociona una prueba de 30 días de McAfee cada vez que se enciende el PC. Un recordatorio insistente, cada arranque, sin que nadie lo haya pedido.
Gamer Nexus repitió la prueba hasta 32 veces. En 31 de esas ocasiones apareció el anuncio de McAfee que invita a probar el antivirus gratis durante 30 días y que, ojo, se convierte en una suscripción cuando termina ese periodo. Los números no dejan mucho margen a la casualidad.
Un software diseñado para mostrar publicidad de forma recurrente
Todo esto sugiere, dando el beneficio de la duda, que el software que LG instala de manera automática está pensado para mostrar publicidad una y otra vez. A Microsoft se le ha acusado siempre de hacer algo parecido con sus propias aplicaciones y servicios, algo que puede permitirse porque, al fin y al cabo, es su ecosistema.
Lo de LG es distinto. La compañía ha convertido el software de sus monitores en una fuente de SPAM para el ordenador, obligando a quien lo sufre a desinstalarlo si no quiere seguir tragando anuncios intrusivos cada vez que enciende el equipo.
Fuente
Imagen: hardzone.es
