El editor de vídeo gratuito que puede jubilar a Adobe Premiere: así funciona Kdenlive
Kdenlive es el nombre que conviene apuntar si alguna vez desaparece la suscripción de Adobe Premiere y toca seguir editando vídeo sin soltar un euro. Suena a escenario hipotético, cierto, pero la alternativa capaz de aguantar ese golpe ya está aquí, lista para descargar. Y no es un experimento a medias.
Hablamos de un editor de vídeo de código abierto que en los últimos años ha limado su interfaz hasta ponerse cara a cara con los grandes del sector. El proyecto arrancó en el año 2003 pensando en usuarios de Linux que se habían quedado sin opciones. Hoy se instala igual de bien en Windows, macOS y Linux, con un aspecto que ya no delata aquellos orígenes tan caseros.
Qué ventajas ofrece y cómo afecta al PC
Lo primero que se nota es el fin del recibo mensual. Kdenlive no cobra licencia, se sostiene con donaciones voluntarias, mientras que Adobe ya ni siquiera deja comprar Premiere de golpe. Solo planes anuales, y de esos que penalizan a quien cancela antes de tiempo.
El coste de un único puesto no asusta demasiado, pero la cosa se multiplica rápido en un estudio con varias licencias abiertas a la vez. Además, al estar levantado sobre FFmpeg, Kdenlive reconoce casi cualquier formato de audio y vídeo sin pedir conversiones previas. Un detalle que ahorra tiempo cuando el material llega de cámaras y fuentes distintas, algo que pasa más de lo que parece.
También pide menos recursos que las suites comerciales, lo que en la práctica permite seguir trabajando en equipos donde Premiere empezaría a atascarse. La excepción llega con la aceleración por hardware muy concreta, como los chips Apple Silicon o las tarjetas NVIDIA que exprimen CUDA. Ahí Premiere aún saca más jugo a la GPU en renderizados pesados.
Las herramientas que cubren el día a día
Si trasladamos un proyecto real a su línea de tiempo, difícilmente echaríamos de menos lo básico. Kdenlive ofrece pistas ilimitadas de vídeo y audio, edición de tres puntos y un editor de títulos en dos dimensiones para rótulos y textos sencillos. Integra Glaxnimate para animaciones, y quien trabaja con varias cámaras a la vez puede montar el modo multicámara sin salir del programa.
La interfaz se reorganiza a placer, moviendo paneles y monitores hasta dar con la disposición que mejor encaja en cada flujo de trabajo, algo que en las suites comerciales suele venir bastante más atado por defecto. Los efectos y las herramientas de corrección de color redondean un catálogo que, sin llegar a los plugins de pago más sofisticados, resuelve la inmensa mayoría de encargos habituales. Con eso ya tienen de sobra muchos estudios pequeños para lo que hacen a diario.
Los puntos donde Premiere aún saca ventaja
El cambio no sería del todo indoloro. Adobe mantiene ventaja en la integración con el resto de su ecosistema, como After Effects, Photoshop o Audition, y en los flujos colaborativos de alto nivel que reclaman los estudios grandes.
Fuente
Imagen: softzone.es
