iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max llegan con un mensaje claro: el apellido Pro quiere seguir significando algo de verdad. Apple no ha reinventado su teléfono ni ha buscado impresionar con un rediseño llamativo, pero ha metido mano justo donde importa. Y ahí está el detalle interesante de esta generación, porque lo que cambia no salta a la vista, salta cuando empiezas a usar el dispositivo.
Cada septiembre Apple se topa con el mismo dilema. Mejorar un producto que lleva años acercándose a su madurez es complicado, los grandes saltos escasean y para buena parte de la gente el móvil que ya tiene sigue siendo más que suficiente. Con los modelos Pro el reto se vuelve todavía más exigente, porque ese apellido obliga a algo más que actualizar el procesador y retocar una cámara. A primera vista los nuevos iPhone mantienen una línea reconocible, con la Dynamic Island más pequeña gracias a los avances en la pantalla, capaz ahora de mostrar hasta tres Live Activities a la vez. Cambian también los acabados, con negro, plata, glacier y un nuevo burdeos que se convierte en el color estrella. Poco más en el exterior, la verdad.
La cámara es donde se nota el salto de verdad
Aquí sí que Apple puede hablar de salto generacional sin exagerar. La nueva cámara principal Fusion de 48 megapíxeles estrena algo inédito en un iPhone: apertura variable. No es solo más resolución, es un elemento mecánico con seis láminas cortadas por láser que modifican físicamente la luz que llega al sensor, abriendo hasta ƒ/1,48 cuando hace falta. Mejores resultados de noche, más margen para fotos de grupo con todo enfocado y, sobre todo, control real.
Y no lo dejan solo en automático. Se pueden elegir manualmente cuatro valores de apertura, y los nuevos Pro Controls amplían el ajuste de velocidad de obturación, balance de blancos y exposición mediante histograma. Cosas de cámara avanzada, vaya. Hay novedades también en vídeo, con efectos Cinematic aplicables después de grabar hasta 60 fotogramas por segundo, time-lapse en 4K con Dolby Vision HDR y un Audio Mix que trata mejor las voces. A todo esto se suma Apple Reference Image, que genera una especie de negativo digital inalterable para comprobar si una foto ha sido modificada después. Muy pensado para estos tiempos de edición con inteligencia artificial, aunque en la Unión Europea la captura no estará disponible de entrada.
El A20 Pro apuesta por aguantar el ritmo
El otro gran cambio está dentro. El A20 Pro es el primer chip para iPhone fabricado en 2 nanómetros, con una GPU de siete núcleos que promete hasta un 40 por ciento más de rendimiento gráfico que el A19 Pro y un 50 por ciento más de ancho de banda de memoria. El nuevo Neural Engine de 32 núcleos duplica la capacidad para tareas de inteligencia artificial, algo que encaja con la idea de ejecutar modelos complejos directamente en el móvil.
Lo más curioso es cómo Apple ha resuelto el calor. Ha colocado el silicio y la memoria uno junto al otro, inspirándose en sus chips de la familia M, y lo ha puesto en contacto con una cámara de vapor de nueva generación tres veces más grande que la de iPhone 17 Pro. El resultado, según sus cifras, es hasta un 40 por ciento más de rendimiento sostenido. Habrá que verlo en pruebas independientes, pero el planteamiento tiene sentido para juegos, edición de vídeo o cargas prolongadas de IA. Importa tanto la potencia máxima como cuánto tiempo aguanta antes de bajar el ritmo.
En autonomía también hay mejoras notables. El iPhone 18 Pro llega hasta 36 horas de reproducción de vídeo y el iPhone 18 Pro Max hasta 45 horas en las versiones eSIM. La carga sube el listón: 50 por ciento en unos 15 minutos con cable en el modelo Pro. Un matiz importante para quien esté en España, esas cifras máximas corresponden a las versiones eSIM-only, que aquí no llegarán inicialmente. La conectividad se apoya en los nuevos chips propios, el N1 con Wi-Fi 7 y Bluetooth 6 y el módem C2, que consume un 15 por ciento menos que el anterior.
Preparados para la nueva Siri, aunque en Europa habrá que esperar
Los nuevos modelos llegan con iOS 27 y Apple Intelligence, además de estrenar Siri AI, la revisión más profunda del asistente hasta la fecha. Una Siri mucho más contextual, capaz de usar información de mensajes, correos o fotos, entender qué hay en pantalla y actuar sobre ese contenido. Hay también un modo dentro de la cámara para preguntar por lo que tenemos delante. Muchas de estas funciones no son exclusivas de los nuevos iPhone, lo diferencial del A20 Pro es tener más músculo para ejecutar IA localmente.
Pero hay una limitación que toca de lleno a los usuarios españoles. Siri AI no estará disponible de entrada en la Unión Europea, pese a que Apple prevé añadir soporte para español en octubre. Una de las grandes bazas de esta generación, por tanto, no se podrá aprovechar desde el primer día por aquí. El hardware parece ir por delante de las funciones llamadas a exprimirlo, y eso obliga a poner el discurso de la IA en perspectiva.
En España, iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max podrán reservarse a partir del sábado 12 de septiembre y estarán disponibles desde el viernes 18 de septiembre. El iPhone 18 Pro parte de 1.469 euros con 256 GB, y sube a 1.719, 2.219 y 2.969 euros en las versiones de 512 GB, 1 TB y 2 TB. El iPhone 18 Pro Max arranca en 1.619 euros con 256 GB, y llega a 1.869 euros con 512 GB, 2.369 euros con 1 TB y 3.119 euros en su configuración de 2 TB.
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Imagen: muycomputer.com
