Apple prepara su primer iPad resistente al agua
Hay funciones que, con el paso del tiempo, hemos acabado dando prácticamente por hechas en ciertos dispositivos. La resistencia al agua es una de esas, sobre todo en los teléfonos, y sin embargo sigue siendo una asignatura pendiente para el iPad. Ninguno de los modelos que vende ahora mismo Apple cuenta con una certificación oficial en ese sentido. Todo indica, eso sí, que la cosa está a punto de cambiar. Y lo curioso es que será el modelo más pequeño de la familia el que estrene esta protección.
Un iPad mini pensado para el baño y la piscina
Según lo que se ha filtrado, Apple prepara para este mismo año un nuevo iPad mini con un diseño resistente al agua, el primero en toda la historia de la tableta. La compañía estaría trabajando en una carcasa capaz de ofrecer una protección parecida, al menos sobre el papel, a la que ya vemos en iPhone. La idea es que el dispositivo se pueda usar con más tranquilidad en sitios húmedos, como el cuarto de baño o el borde de una piscina. Por ahora no se sabe qué certificación IP podría alcanzar, así que sería precipitado dar por hecho que ofrecerá exactamente la misma resistencia que los teléfonos de la marca.
Lo más llamativo es cómo habría decidido Apple resolver uno de los puntos por donde suele colarse el agua y el polvo. En lugar de limitarse a sellar con juntas y adhesivos las aberturas de los altavoces, como ocurre en iPhone, este futuro iPad mini usaría un sistema acústico basado en vibraciones. Vamos, que ciertas superficies del propio chasis harían de diafragma para generar el sonido, prescindiendo de las rejillas de toda la vida. Si funciona como apuntan las filtraciones, sería una forma de simplificar bastante el sellado del aparato.
La idea, aunque suene rara, lleva años dando vueltas por los laboratorios de Cupertino. Apple registró ya en 2014 una patente de un sistema acústico de panel accionado mecánicamente, donde distintos actuadores hacen vibrar partes de una superficie plana para producir sonido sin necesidad de altavoces convencionales. Una patente no demuestra que sea exactamente la tecnología que veremos en el producto final, pero sí confirma que llevan más de una década investigando en esta dirección.
OLED, más potencia y una llegada prevista para octubre
La resistencia al agua tiene todo el sentido justo en el iPad mini. Su tamaño lo hace especialmente cómodo para leer, ver contenidos o moverlo de un lado a otro, escenarios en los que una mayor protección amplía muchísimo las posibilidades. De hecho, lectores como el Kindle Paperwhite o el Kobo Libra Colour llevan tiempo con resistencia al agua, lo que permite usarlos junto a una piscina o incluso en la bañera sin el nerviosismo que hoy exige la tableta compacta de Apple.
Y esta no será, previsiblemente, la única mejora de la próxima generación. El nuevo iPad mini daría el salto a una pantalla OLED de unas 8,4 pulgadas, aunque todo apunta a que mantendrá una frecuencia de actualización de 60 hercios. También se espera un buen empujón en el procesador, aunque aquí las filtraciones no se ponen de acuerdo. Algunas hablan del A19 Pro, otras sitúan en su interior un todavía no presentado A20 Pro. Se afirma ahora que Apple pretende sacar el dispositivo antes de que termine octubre, dos años después de la llegada del modelo actual con A17 Pro.
Si al final todas estas piezas encajan, no estaremos ante una de esas actualizaciones del iPad mini en las que casi todo el peso recae sobre un procesador más nuevo. OLED, un salto considerable de rendimiento y, sobre todo, resistencia al agua dibujan una renovación mucho más completa. Quizá esta última no sea la característica que mejor luzca en el escenario de una presentación, pero sí una de esas mejoras que se agradecen desde el primer día. No porque queramos llevarnos la tableta a nadar, claro, sino porque poder usarla en más sitios y con bastante menos miedo a un accidente siempre es una buena noticia.
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Imagen: muycomputer.com
