HP Instant Ink es la propuesta con la que la compañía estadounidense ha conseguido darle una vuelta a algo que parecía imposible mejorar: la experiencia de imprimir con cartuchos. Las impresoras de tinta llevan décadas entre nosotros y, la verdad, casi nadie esperaba que se pudiera innovar en este terreno. Pero aquí estamos, hablando de un servicio que cambia por completo la forma de gestionar la tinta en casa o en la oficina.
Vale la pena entender primero qué significa vivir con una impresora de cartuchos sin este servicio. Porque el contraste, cuando lo ves de cerca, es bastante evidente.
Cómo funciona una impresora de cartuchos sin HP Instant Ink
Sin este servicio, toca estar pendiente de todo. Hay que controlar los niveles de tinta para no quedarse tirado en el peor momento posible, justo cuando hace falta imprimir ese documento urgente. También conviene saber exactamente qué tipo y modelo de cartuchos usa la impresora, y tener localizada una tienda, física u online, donde haya unidades disponibles.
Luego está el gasto. Cuando se acaban los cartuchos, hay que comprar recambios, lo que suele suponer un desembolso considerable y, encima, un buen rato perdido comparando precios y buscando ofertas. Si la opción es acercarse a la tienda, ahí van el viaje de ida y el de vuelta. Y si se pide por internet, muchas veces aparecen los gastos de envío.
Hay otro detalle que no suele tenerse en cuenta: al comprar cartuchos se paga por una cantidad de tinta que permite imprimir un número concreto de páginas. Eso hace que imprimir en color acabe saliendo bastante más caro. Y para colmo, si se quiere aportar algo al medio ambiente, hay que buscar por cuenta propia cómo reciclar los cartuchos gastados.
Qué cambia con HP Instant Ink
Aquí es donde el servicio se nota. La impresora vigila por sí sola los niveles de tinta y hace un pedido de nuevos cartuchos de forma automática cuando detecta que están bajos. Se acabó eso de quedarse sin tinta en el momento menos oportuno. Los cartuchos llegan directamente a casa, sin gastos de envío y con toda la comodidad que eso supone.
El modelo de pago también da un giro. No se paga por tinta consumida, sino por páginas impresas. Se puede acceder al servicio desde solo 1,79 euros, y gastar más tinta no implica pagar más dinero, con el ahorro que eso conlleva. Incluye además un servicio de reciclaje de cartuchos mediante un sobre con franqueo pagado en cada envío.
El ahorro puede llegar hasta un 70% en tinta, y no hay ningún compromiso de por medio. Se puede cambiar de plan cuando se quiera, darse de baja y volver a darse de alta sin problema. Y al comprar una nueva impresora HP compatible con el servicio se disfruta de hasta seis meses gratis de suscripción, tiempo más que suficiente para probarlo sin gastar dinero. Cuando terminen esos meses, cada uno decide si sigue o no, aunque después de comprobar sus ventajas de primera mano cuesta imaginar la vuelta al método tradicional.
Contenido realizado en colaboración con HP.
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Imagen: muycomputer.com
