Quien haya vivido la época de Crysis lo recordará bien: aquel juego se convirtió en el termómetro para medir de qué era capaz un ordenador. Daba igual la tarjeta gráfica que tuvieras en casa, siempre aparecía alguien dispuesto a ponerlo todo al máximo solo para ver cuánto aguantaba su equipo. Pues bien, la física de fluidos en GTA VI apunta a repetir esa misma historia, y esta vez el gran protagonista será la memoria gráfica. Porque no hablamos solo de un mundo más grande o de mejores gráficos, sino de una gestión del agua y de las partículas que hará sudar a más de una gráfica.
Y aquí está el detalle que muchos pasan por alto. GTA VI no es únicamente un mapa gigantesco con más personajes en pantalla. Es todo lo que ocurre debajo, esa cantidad de elementos moviéndose a la vez que terminan pesando muchísimo más de lo que parece a simple vista.
Cuánto aguantará la VRAM con GTA VI
La duda de fondo no será cuántos FPS logra sacar una tarjeta gráfica, sino algo bastante más incómodo: si podrá mantener el rendimiento estable sin ahogarse por falta de VRAM. Está claro que los desarrolladores habrán trabajado para que el juego sea viable en la mayoría de ordenadores de gama alta, pero la pregunta sigue en el aire, ¿habrá un límite real?
Porque llevamos años hablando de potencia, de ray tracing, de tecnologías nuevas que prometen mundos y mundos. Y sin embargo, cada vez más títulos están dejando claro que la memoria gráfica empieza a pesar tanto como el músculo bruto de la GPU. GTA VI tiene toda la pinta de ser el juego que acabe confirmándolo del todo.
Por qué la playa de Florida será el mayor enemigo de tu gráfica
El quid está en la cantidad de cosas que suceden al mismo tiempo. No se trata solo de texturas más finas o de subir la resolución. Rockstar busca un mundo mucho más vivo: más tráfico, más NPCs, más detalles en pantalla, clima dinámico, iluminación avanzada y una barbaridad de partículas trabajando sin parar. Imagina estar en esa playa que salía en el tráiler, rodeado de cientos de personajes, con el mar inmenso al lado, y que de golpe empiece a llover o a nevar. ¿Tu tarjeta lo mantendrá con un nivel de detalle alto?
Al estar ambientado en una versión de Florida, el juego está repleto de playas, mar, tormentas, charcos, humedad y lluvia intensa. Todo eso obliga al motor gráfico a mover reflejos, olas, espuma, superficies mojadas y efectos ambientales de forma continua. Y aunque cada uno de esos efectos parezca insignificante por separado, cuando funcionan todos juntos devoran una cantidad enorme de memoria gráfica. Ahí es donde la física de fluidos deja de ser un capricho estético para convertirse en el auténtico cuello de botella de cualquier equipo que quiera correr GTA VI a tope.
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Imagen: hardzone.es
