La nueva versión estable de Google Chrome 151 ya está disponible para Windows, macOS y Linux, y no es precisamente una actualización menor. Trae consigo la corrección de 370 vulnerabilidades de seguridad y, sobre todo, pone fin al soporte de las extensiones basadas en el antiguo Manifest V2. Entre esos cientos de arreglos, hay 15 clasificados como críticos que afectan a componentes muy delicados como la GPU, el acceso remoto o el Bluetooth.
Conviene detenerse un momento en esos 15 fallos críticos, porque tocan superficies de ataque de mucho valor. Google señala componentes como Extensions, GPU, Dawn, iOSWeb, WebUSB, Chromoting, ANGLE, Skia, Browser, Views, Bluetooth, Ozone y Fullscreen. La mayoría son errores del tipo use-after-free, es decir, problemas de gestión de memoria que permiten a un atacante manipular datos ya liberados para ejecutar código arbitrario o escapar del entorno aislado del navegador. Dicho de otra forma, agujeros que en las manos equivocadas dan mucho juego.
Los fallos críticos afectan a la GPU, al Bluetooth y al acceso remoto
Un ejemplo claro es el error identificado como CVE-2026-13785, un use-after-free en el subsistema Bluetooth que amplía el riesgo más allá del propio navegador. Alguien podría aprovecharlo para comprometer dispositivos cercanos que se comuniquen por esta vía. Y no es lo único preocupante. Chromoting, la función de escritorio remoto de Chrome, recibe dos parches críticos que corrigen corrupciones de memoria capaces de derivar en la toma completa de una sesión remota, con el añadido de posible exfiltración de datos o movimiento lateral dentro de una red corporativa.
A todo esto se suman el CVE-2026-13782, situado en el propio núcleo del navegador, y el CVE-2026-13788, que afecta a la gestión del modo de pantalla completa. Este último Google lo vincula a técnicas de phishing y a los llamados ataques drive-by. También hay correcciones importantes en WebUSB y en los componentes Views, zonas que gestionan la interacción con periféricos y con la interfaz de usuario.
Llega el final de las extensiones con Manifest V2
Cambiando de asunto, Chrome 151 completa la retirada de las extensiones que todavía funcionaban bajo el viejo estándar Manifest V2, un proceso que la compañía arrancó de forma progresiva a mediados de 2024. Desde esta versión, el navegador solo ejecuta complementos desarrollados con Manifest V3, el marco que Google lleva años empujando por motivos de seguridad y rendimiento. La razón de fondo es sencilla, limita los permisos que una extensión puede pedir y controla mejor cómo ejecuta código en segundo plano.
El cambio no pilla a nadie por sorpresa, porque Google anunció el calendario con tiempo de sobra para que los desarrolladores migraran sus herramientas a la nueva arquitectura. Aun así, quien todavía dependa de alguna extensión antigua sin actualizar, como ciertos bloqueadores de anuncios o utilidades de productividad que nunca dieron el salto a Manifest V3, perderá el acceso a ella en cuanto instale esta actualización.
Por eso merece la pena echar un vistazo al gestor de extensiones antes de tocar los equipos de trabajo.
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Imagen: softzone.es
