GIGABYTE ha decidido rizar el rizo con su nueva gama de refrigeración líquida AORUS ELITE, unos kits todo en uno que llegan con pantalla incorporada y en dos tamaños distintos. La firma taiwanesa los ofrece en versiones de 240 mm y 360 mm, con la posibilidad de elegir entre blanco y negro. Y ese detalle del color no es menor. Quien esté montando un equipo íntegramente blanco, o uno completamente negro, encontrará sin problemas un modelo que encaje con el resto de la configuración.
Diseño cuidado y una pantalla que marca la diferencia
Lo primero que salta a la vista es la estética. Estos kits AIO juegan con líneas rectas y detalles redondeados, un contraste que queda bastante equilibrado y llamativo. A eso hay que sumarle la iluminación LED RGB de buena calidad, totalmente personalizable. En la jerarquía interna de la marca, estos modelos se colocan por encima de los AORUS Waterforce II.
La joya de la corona está en la bomba, que integra una pantalla LCD Edge View. Con ella se pueden vigilar hasta 11 estadísticas distintas del ordenador en tiempo real, y no solo eso. También permite mostrar imágenes fijas, GIFs animados e incluso vídeos cortos. Un nivel de personalización que, francamente, se agradece.
Por dentro, la bomba es de doble cámara y alto rendimiento. Usa compartimentos separados para que el líquido caliente y el frío no se mezclen, algo clave para que el calor de la CPU se disipe mucho más rápido.
Ventiladores silenciosos y montaje simplificado
En el radiador nos encontramos con ventiladores FDB Hawk de 120 mm y un diseño optimizado de 7 aspas. Con ellos aumenta tanto el flujo de aire como la presión estática, mientras que el ruido baja. Los rodamientos dinámicos de fluidos, de larga duración, mantienen los niveles por debajo de 40 dBA. Nada mal.
Los radiadores llegan en las dos versiones ya mencionadas, con dos ventiladores en el modelo de 240 mm y tres en el de 360 mm. Están fabricados en aluminio y llevan aletas más pequeñas para ganar superficie de disipación y acelerar el enfriamiento.
Todo el control, tanto de la refrigeración como de la personalización, pasa por el GIGABYTE Control Center. Y el montaje no debería suponer un dolor de cabeza, porque los kits vienen con un sistema de retención universal. Un único soporte compatible con los sockets Intel LGA1851, LGA1700, AMD AM4 y AMD AM5.
Otro punto a favor. Todos los kits traen pasta térmica de buena calidad ya aplicada, y el cableado se ha reducido de 9 a 3 cables. Menos cables no solo facilita la instalación y la configuración, sino que también hace mucho más manejable todo el conjunto dentro de la caja. Y quien haya montado un PC alguna vez lo sabe de sobra: cuantos menos cables, mejor.
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Imagen: muycomputer.com
