Quien esté cansado de tanta caja de cristal encontrará en la CORSAIR WARTHOG Airflow una alternativa bien distinta. Es una semitorre de acero, con asas de transporte y una estética militar que va directa a un tipo de usuario muy concreto, ese que prefiere lo industrial y funcional a los grandes paneles transparentes. La idea no es nueva del todo, porque bebe del espíritu de la Vengeance C70 de 2012, una de las cajas más reconocibles de la marca, pero aquí hay bastante más que un simple lavado de cara.
Presentada por primera vez en el Computex 2026, esta caja militar mantiene varios detalles que en su día dieron carácter a la C70. Están las asas integradas y ancladas al chasis, pensadas para moverla sin dramas, y unos controles frontales que parecen sacados de un avión de combate. De hecho, pudimos verla en persona durante la Gamescom del pasado mes de agosto, y la sensación es la de un producto pensado con cabeza.
Los botones de encendido, reinicio e iluminación llevan protecciones metálicas para evitar pulsaciones accidentales. Encaja con la estética, sí, pero también tiene su utilidad práctica. La caja llegará en negro y verde oliva, este último todavía más acorde con esa inspiración de tono militar. Hay otro detalle que muchos van a agradecer, la iluminación de la zona de conexiones traseras, que se activa desde el frontal. Cualquiera que haya tenido que enchufar un USB a ciegas debajo del escritorio sabe de lo que hablamos, porque así se ven los puertos de la placa base sin linterna ni tener que mover todo el equipo.
En la parte delantera encontramos un puerto USB-C de hasta 20 Gb/s, dos USB-A 3.2 Gen 1 y una conexión para auriculares y micrófono. El USB-C viene con una etiqueta que dice «REMOVE BEFORE BUILD», otro guiño más a la aviación. Llegará en dos versiones, con precios desde los 194,90 euros.
Espacio para gráficas de 400 mm y refrigeración a la carta
Más allá de lo estético, la WARTHOG trae cosas pensadas para montar un PC actual sin pelearse con el chasis. Admite tarjetas gráficas de hasta 400 mm de longitud e incluye un brazo estabilizador para sujetar la GPU, algo muy útil con los modelos más grandes y pesados. Parte de la plataforma FRAME 4000D y es compatible con placas base que llevan las conexiones en la parte trasera. Para el cableado incorpora el sistema RapidRoute 2.0, con una bandeja perforada que deja adaptar los puntos de sujeción según haga falta en cada montaje.
La ventilación se apoya en rejillas perforadas con un patrón tridimensional en forma de Y, colocadas en el frontal y en la parte superior. Según CORSAIR, ese diseño busca reducir las restricciones al paso del aire. Y los raíles InfiniRail del frontal y el techo permiten ajustar la colocación de ventiladores de 120 y 140 mm, algo que da mucho juego a la hora de montar la refrigeración a medida.
Fuente
Imagen: hardzone.es
