Con la versión 1.0 de Valheim marcada en rojo para el 9 de septiembre, la comunidad de jugadores ha empezado a moverse. Y no es para menos: crear un servidor de Valheim propio se ha convertido en el tema del momento entre quienes disfrutan de este título de supervivencia y exploración en mundo abierto que bebe directamente de la mitología nórdica. La buena noticia es que montarlo no requiere ser un experto en redes ni nada por el estilo.
El camino más rápido y sin complicaciones pasa por usar un ordenador con Windows junto a Valheim Dedicated Server. Lo primero que hay que tener claro es que esto no es un juego, sino una herramienta. Por eso, dentro de la biblioteca de Steam conviene pulsar en Juegos y luego marcar la casilla Herramientas. Ahí aparece Valheim Dedicated Server, listo para instalarse con un par de clics.
Una vez instalado, toca hacer clic derecho sobre él y elegir Administrar y después Ver archivos locales. Dentro de esa carpeta hay varios ficheros, pero el que interesa de verdad se llama startheadlessserver.bat. Ese es el archivo que se modifica para dejar el servidor a nuestro gusto. Lo mejor es copiarlo y pegarlo en la misma carpeta, cambiándole el nombre por el que se quiera y respetando siempre la extensión .bat. Algo tan simple como miservidor.bat vale de sobra.
Configurar el archivo y ajustar Windows
Con el nuevo archivo seleccionado, se pulsa el botón derecho y se elige Editar para abrirlo con el Bloc de notas. Aquí llega la parte que asusta a más de uno, aunque en realidad es sencilla: solo hay que tocar el texto que aparece entrecomillado. Estos son los parámetros a modificar:
name «NombreDelServidor»
port 2456
world «NombreDeTuMundo»
password «TuContraseña», que debe tener al menos 5 caracteres
public 1, donde el 1 hace que aparezca en la lista pública comunitaria y el 0 lo mantiene oculto
crossplay, un añadido opcional para quienes quieran que sus compañeros jueguen desde una consola
Cuando todo está listo, basta con pulsar dos veces sobre miservidor.bat para ponerlo en marcha. Una idea práctica es crear un acceso directo al servidor para tenerlo siempre a mano. Y si se va a usar en el mismo ordenador donde también se juega, se puede añadir a las aplicaciones de inicio para que arranque solo nada más encender el equipo.
La primera vez que se ejecute, aparecerá el Firewall de Windows cortando el paso. Es normal: este sistema bloquea que las aplicaciones accedan a Internet para enviar datos como medida de seguridad. En esa ventana hay que marcar Redes privadas y pulsar Permitir el acceso. Con ese último paso, el servidor queda funcionando y listo para recibir a los primeros aventureros del mundo nórdico.
Fuente
Imagen: hardzone.es
