Restaurante en Asturias cobra 1€ por el táper… y la ley le da la razón

Asturias: un restaurante cobra un euro por el táper de plástico y la Ley 1/2025 le da la razón frente al cliente.

by Tecnoandroid
Restaurante en Asturias cobra 1€ por el táper... y la ley le da la razón - cobrar táper restaurante

La guerra del táper ha estallado en Asturias y, por sorprendente que parezca, la normativa termina respaldando al hostelero que decidió cobrar por el recipiente. La escena ocurrió en el oriente de la región, agosto de 2026, cuando un comensal ya saciado apartó su plato, pidió algo para llevarse las sobras a casa y se topó con un recargo de un euro por el plástico. Se negó en rotundo. El dueño no cedió. Y de ahí arrancó una disputa por cien céntimos que acabó, curiosamente, con la Guardia Civil mediando dentro del comedor.

La tensión escaló rápido. El cliente amenazó con llamar a las autoridades y fue el propio dueño quien tomó la delantera: “No se preocupe, que a la Guardia Civil la voy a llamar yo si no abona la cuenta”. Marcó el 062 mientras el otro reclamaba el libro de reclamaciones. Minutos después, una patrulla frenaba en seco frente al local y dos agentes entraban a poner paz por una diferencia de un euro. Al final, obligaron al cliente a pagar. Todo por un simple envase.

Qué dice exactamente la ley sobre el táper

Aquí está lo curioso del asunto. Desde el 3 de abril entró en vigor en España la nueva ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, la Ley 1/2025. Su artículo 8 obliga a bares, restaurantes y cafeterías a facilitar que el cliente pueda llevarse lo que no ha consumido, sin coste adicional. Suena a gratis total, pero no lo es. El mismo texto remite a la Ley de Residuos de 2022, y ahí aparece el matiz que lo cambia todo: los envases compostables se dan gratis, pero por los recipientes de plástico de un solo uso sí se puede cobrar, porque están gravados con un impuesto verde distinto.

El resultado es una maraña fiscal que confunde tanto a clientes como a empresarios. La Ley de Residuos fijó un impuesto directo al plástico de un solo uso, y muchos hosteleros interpretaron que ese gravamen les daba derecho a repercutir el coste en el ticket. La normativa antidesperdicio, sin embargo, protege la gratuidad del recipiente de sobras salvo cuando se trata de plástico. Por eso, la salida más limpia para el restaurante es asumir el gasto o migrar hacia alternativas orgánicas como cartón, caña de azúcar o bambú, que esquivan la tasa.

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Raciones de escándalo y multas que marean

Todo esto choca de frente con una tradición muy asturiana: la generosidad en el plato. En el kilómetro 9,9 de la carretera AS-17 resiste el mítico Asador Los Manjares, donde sirven nueve platos y, si sales con hambre, te vas sin pagar. En el concejo de Amieva, las Jornadas Gastronómicas de la Matanza plantean el reto de nueve platos consecutivos, desde sopa de hígado hasta lomo, con postres caseros y Rioja incluido por apenas 27 euros para adultos. Con esas cantidades, las sobras son inevitables.

El régimen sancionador no deja lugar a dudas. Si un local niega el envase o cuela un euro forzado sin avisar, se expone a multas duras: las infracciones leves llegan hasta 2.000 euros, y la reincidencia en dos años puede escalar a muy grave, con castigos de entre 60.001 y 500.000 euros. Los precios de la carta deben ser finales, y cualquier cargo extra por terraza o por el uso de envases desechables tiene que notificarse. Si el cliente se topa con sorpresas de última hora, está en su derecho de reclamar por falta de información.

Fuente
Imagen: xataka.com

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