El modo incógnito en Google Pixel: qué protege de verdad y qué no
Cuántas veces ha pasado de querer mirar algo en el móvil sin que el algoritmo de Google empiece a bombardear con anuncios relacionados, o sencillamente para que quien coja el teléfono no se entere de ciertas curiosidades. Para eso están los dispositivos Pixel y el modo incógnito, una herramienta pensada para moverse por la red con cierta discreción y evitar que quede rastro de la actividad en la memoria del aparato. El problema llega cuando alguien piensa que activar esta opción lo convierte en un fantasma digital, y ahí conviene ir con pies de plomo.
La realidad es que no hace invisible ante las empresas que gestionan la red ni ante los servicios de Google. Ayuda a limitar lo que se guarda en el dispositivo, sí, pero hay matices que no conviene pasar por alto para no dar por sentada una privacidad que nunca es absoluta.
Cómo funciona de verdad la navegación privada en Chrome
Al abrir una ventana privada, Chrome levanta una sesión independiente. Esto significa que el navegador no inicia sesión automáticamente en la cuenta de Google ni en otros portales, algo ideal si se usa un ordenador compartido o si se quiere comprar un regalo sorpresa sin sugerencias delatoras. Cuando se cierran todas las pestañas de incógnito, se eliminan los datos de sitios y el registro de navegación. Ojo, hay un par de cosas que se quedan, los marcadores añadidos y los archivos descargados permanecerán hasta que se borren a mano.
Para entrar desde el ordenador basta con ir al menú de tres puntos y elegir Nueva ventana de incógnito, o usar Ctrl + Mayús + N en Windows y ChromeOS, o Cmd + Mayús + N en Mac. Aquí es donde la cosa se pone interesante, porque aunque el navegador no guarde el historial en el móvil, el proveedor de Internet, el administrador de red de la empresa o del centro educativo y las propias webs pueden seguir viendo lo que se hace. Google llegó a enfrentar demandas porque el rastreo no era tan hermético como se anunciaba, y tras un acuerdo judicial se comprometió a borrar miles de millones de datos registrados en este modo y a mejorar el aviso informativo que aparece al abrir una pestaña privada.
El Espacio Privado y otras opciones en el Pixel
Más allá del navegador, el modo incógnito también está en otras apps. En el buscador se puede tocar la foto de perfil y elegir Usar sin ninguna cuenta, en Google Maps se activa desde el icono de perfil para que las rutas no queden en el historial de ubicaciones, y en YouTube funciona igual para ver un vídeo sin que influya en las recomendaciones.
Luego está el Espacio Privado, una especie de caja fuerte digital. Es un área independiente donde ocultar y organizar las aplicaciones más sensibles, con un método de desbloqueo aparte e incluso la posibilidad de esconder que ese espacio existe. Se configura desde Ajustes, entrando en Seguridad y privacidad. Lo recomendable es usar una cuenta de Google específica para que las notificaciones y archivos no se filtren al perfil principal. Cuando queda bloqueado, las apps se detienen por completo y ni siquiera aparecen en la barra de búsqueda rápida.
Para quien busca algo más robusto existen navegadores especializados en Android con bloqueadores de anuncios integrados, ocultación del agente de usuario y motores de búsqueda más respetuosos con la privacidad como DuckDuckGo.
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Imagen: androidayuda.com
