Google Pixel Tablet ha desaparecido de la tienda oficial de la compañía sin previo aviso, y con ella se ha esfumado también la categoría de tablets del menú de navegación. El producto ya no aparece en las búsquedas, y quien intente localizarlo se topará con un vacío total. Este movimiento, que ha pillado por sorpresa tanto a usuarios como a la industria, marca el final de la apuesta de Google por las tablets después de apenas tres años desde su llegada al mercado.
El dispositivo, presentado en 2023 como un híbrido entre tablet y pantalla inteligente, nunca terminó de asentarse en un terreno dominado por Apple y Samsung. La retirada no fue de golpe, sino paso a paso. Antes de que la ficha desapareciera por completo, el producto ya figuraba como agotado. Un enlace directo a su página redirige ahora a la portada de la Google Store, lo que complica encontrar cualquier rastro oficial. En tiendas de terceros la historia se repite. Amazon no muestra existencias y Best Buy la cataloga como un producto que ya no se ofrece en condición nueva.
Una retirada silenciosa que deja preguntas
La ausencia de un anuncio oficial ha generado inquietud entre los propietarios, que se preguntan qué pasará con el soporte a partir de ahora. Aquí llega la parte buena, al menos para ellos. Google ya había prometido actualizaciones de software hasta junio de 2028, un compromiso que se mantiene pese a la retirada. A principios de 2026, la compañía amplió en dos años el período de actualizaciones, lo que incluye al menos Android 18 y posiblemente Android 19. Los usuarios actuales podrán seguir usando su tablet con las últimas funciones de seguridad y rendimiento.
En España, el dispositivo nunca tuvo demasiado peso en los canales de venta habituales como Amazon.es, PcComponentes o MediaMarkt. Sin stock en ningún sitio, ni de Google ni de terceros, dar con una unidad nueva es prácticamente imposible.
Un lanzamiento que no cuajó
Pixel Tablet llegó en junio de 2023 con un precio de unos 460 euros en Estados Unidos, o cerca de 370 euros sin la base de carga. En Europa se movió entre los 600 y los 650 euros, un tramo incómodo, atrapado entre el iPad Air y el Galaxy Tab S8. Su idea era ambiciosa. Funcionar como tablet Android normal y, al apoyarla sobre la base, transformarse en pantalla inteligente para el hogar. Pero la pantalla de gama media y el procesador Tensor G2 no justificaban el desembolso frente a rivales como el iPad o la Galaxy Tab.
El fracaso comercial ya había dejado huella antes de esta desaparición. En 2025, Google canceló el desarrollo de una segunda generación, que estaba casi terminada, y también archivó la tercera. El vicepresidente Shakil Barkat declaró que la producción se detuvo a la espera de un «futuro que lo merezca». Quien busque hoy una tablet Android con pantalla grande tendrá que mirar hacia Samsung, Lenovo o Xiaomi, porque Google no ha anunciado ningún sucesor.
Fuente
Imagen: androidayuda.com
