Basta tocar la temperatura de color del televisor para que los partidos del Mundial dejen de verse apagados y recuperen esos tonos que resultan agradables a la vista. Desde que arrancó la Copa Mundial de la FIFA 2026 el pasado 11 de junio, no han faltado quejas en redes sociales por lo lavados que se ven los colores respecto a ediciones anteriores. La buena noticia es que este ajuste está prácticamente en todos los aparatos, incluso en los más viejos.
Hay muchas formas de retocar la calidad de imagen, pero una en concreto marca la diferencia porque hace que el contenido gane realismo sin complicaciones. Y no hace falta ser un experto para dar con ella.
Los tonos cálidos que descansan la vista
Más allá del modo Deportes que traen de serie muchos televisores, existen varios parámetros que conviene tocar para disfrutar mejor del fútbol. La saturación es uno de ellos. Una saturación alta da un tono muy intenso, pero bajarla un poco ayuda a que la imagen resulte más natural.
El punto clave está en la temperatura de color, que no mide el color en sí sino su graduación. Se expresa en grados Kelvin, donde 0 grados Kelvin equivale al negro absoluto, y sirve para describir si la luz es cálida, con tonos amarillos y rojos, o fría, con tonos azules y blancos. En pantallas y monitores el estándar son 6500 K, el valor que viene por defecto en el modo Cine y que corresponde más o menos a la luz del sol al atardecer con cielos despejados.
El problema es que el modo Deportes suele producir una temperatura demasiado fría. Por eso conviene darle algo de calor para nivelarla, es decir, pasar el ajuste a Caliente en lugar de Frío o Normal. Con bajar un par de puntos desde el valor de partida ya se nota.
Cómo activarlo paso a paso
Si el televisor no lo trae puesto, el camino es sencillo, aunque puede cambiar un poco según la marca. Basta con abrir los Ajustes, entrar en Configuración de la imagen y luego en Avanzado, seleccionar Temperatura de color y elegir la opción Caliente o Cálida.
Al principio la imagen se verá algo rojiza, pero los ojos se acostumbran enseguida. Y hay un motivo de peso para preferir los tonos cálidos, y es que la vista los absorbe mejor que los fríos, que cansan bastante más.
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Imagen: xatakamovil.com
