El Samsung Galaxy A27 5G ya es oficial y llega con una misión que no es nada sencilla. Después de meses sonando, incluso con un amago de presentación en la web de la República Checa, Samsung ha decidido lanzarlo en solitario, sin la compañía de sus hermanos mayores como ocurría en años anteriores. Eso sí, con bastante menos ruido del habitual. Su tarea es mantener las buenas cifras de ventas dentro de la gama media, ese sector que mueve más unidades que ningún otro y que, este año, lo tiene complicado por culpa del encarecimiento de la RAM.
Diseño afinado y especificaciones que casi no se mueven
No es un teléfono revolucionario, pero trae sus detalles. El cambio más visible está en el frontal. Desaparece (por fin) la cámara tipo gota de agua para dar paso a un agujero centrado, algo que le da un aspecto bastante más premium. El módulo de cámaras sigue siendo tipo píldora, con las tres lentes alineadas en vertical, aunque ahora estrena un marco de color que en el modelo anterior era completamente negro.
La pantalla se queda igual. Panel Super AMOLED de 6,7 pulgadas, resolución Full HD+, 120 Hz de refresco y 800 nits de brillo. Bajo el capó manda Qualcomm con un Snapdragon 6 Gen 3, uno de los chips más versátiles de su categoría. Según la versión, monta 6 u 8 GB de RAM LPDDR5X y 128 o 256 GB de almacenamiento UFS 3.1, con ranura MicroSD para sumar hasta 1 TB.
Cámaras, batería y software con seis años de soporte
En el apartado fotográfico, el A27 apuesta por una triple cámara principal de 50 MP con estabilización óptica y apertura f/1.8, un gran angular de 5 MP y un macro de 2 MP. Delante, una selfi de 12 MP capaz de grabar vídeo en 4K a 30 fps. Respecto al año pasado pierde algo en el gran angular y baja un megapíxel en la frontal.
La batería sigue siendo conservadora. Los 5.000 mAh de siempre, sin silicio carbono, con carga rápida a 25W. Llega con One UI 8.5 sobre Android 16 y seis años de actualizaciones, así que pronto podrá saltar a One UI 9. También trae buena parte de las funciones de Galaxy AI, resistencia IP64, NFC y lector de huellas en el botón lateral.
El precio oficial queda en 349 y 439 euros según versión, con cuatro colores disponibles. Azul, negro, verde y rosa. Este año toca pagar 50 y 40 euros más por cada variante frente al modelo anterior, aunque en tiendas como MediaMarkt el teléfono ya aparece a la venta desde hace más de una semana.
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Imagen: xatakamovil.com
