Reiniciar el móvil es uno de esos gestos que casi todos hemos hecho alguna vez, muchas veces sin pensarlo demasiado. Puede que una app se haya quedado colgada, o que el teléfono empiece a ir lento y no responda como debería. En esos momentos, un simple reinicio del Galaxy suele bastar para poner las cosas en su sitio. Y hacerlo cada tanto tiene sus ventajas, aunque casi nadie le preste atención.
Las dos formas habituales de reiniciar un Galaxy
La mayoría ya conoce los métodos clásicos, pero no está de más repasarlos. El primero pasa por los botones físicos. Basta con pulsar a la vez el botón lateral de encendido y el de bajar volumen durante dos o tres segundos. Aparecerá la pantalla con las opciones de apagado y emergencia, donde figuran apagado, reinicio, llamada de emergencia, modo bloqueo e información médica. Solo hay que tocar reinicio y esperar a que el terminal vuelva a la vida.
La segunda vía está en el Panel de Ajustes Rápidos. Como aquí hablamos de un Galaxy que sí responde, no debería haber problema para deslizar el dedo desde la parte superior derecha de la pantalla. Ahí arriba, también a la derecha, está el icono de apagado. Al tocarlo aparece de nuevo ese menú de opciones y desde ahí se reinicia sin complicaciones.
Qué hacer si el Galaxy no responde a nada
Ahora la situación complicada, esa en la que el teléfono se ha quedado con la pantalla en negro y no reacciona a nada. También tiene solución. El truco es parecido al primer método: pulsar a la vez encendido y bajar volumen, pero manteniéndolos apretados 7 segundos o más. Al soltar, una vibración háptica avisa de que el móvil ha recibido la orden y arranca el reinicio forzado. En este caso no aparece la pantalla de opciones, el terminal se reinicia directamente.
Ese reinicio suele arreglar el momento, pero conviene tener claro un par de cosas. El problema que congeló el móvil puede seguir ahí. A veces se debe a la falta de almacenamiento libre, y entonces toca revisar el estado de la memoria y liberar espacio borrando archivos o usando las herramientas de optimización. Otras veces la culpa es del software, y ahí lo mejor es ir a Ajustes, luego a Actualización de software, Descargar e instalar, y seguir las instrucciones. Ojo también con cualquier malware que se haya colado en el terminal sin darnos cuenta.
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Imagen: xatakamovil.com
