La letra R en la cobertura del móvil suele generar más de una duda, sobre todo cuando aparece sin previo aviso en la barra superior de la pantalla. No es un fallo de la tarjeta SIM ni una avería del dispositivo. Es, sencillamente, un aviso estandarizado que el teléfono muestra para indicar que algo ha cambiado en la forma en que se conecta a la red. Y conviene saber qué significa, porque ignorarlo en según qué situaciones puede acabar en una factura desagradable.
Qué indica esa R y por qué reemplaza al 4G o 5G
La R es la abreviatura universal de roaming, o itinerancia si se prefiere el término en español. Este símbolo aparece tanto en un Android como en un iPhone, y lo hace justo en el momento en que el terminal abandona la zona de cobertura de la compañía habitual. Para no quedarse incomunicado al cruzar una frontera, el módem del teléfono rastrea sin descanso las antenas cercanas. Gracias a los acuerdos entre operadores de distintos países, el dispositivo salta a una red extranjera y permite seguir llamando o navegando. Ese es el instante en el que la pantalla enseña la letra R.
Hay algunos matices que merece la pena tener claros. La itinerancia de datos viene desactivada de fábrica, así que quien viaje al extranjero y quiera internet tendrá que encenderla a mano desde los ajustes. Además, cuando el móvil se engancha a una antena foránea, el operador está obligado a enviar un SMS con las tarifas. Y ojo, las operadoras virtuales que no tienen red propia a veces piden activar la itinerancia para funcionar dentro del país, aunque en esos casos la R no llega a mostrarse.
El mapa europeo y el peligro de las fronteras
Ver la R junto a la cobertura no siempre significa un susto económico. Desde el año 2017, la normativa europea permite usar los gigas y minutos de la tarifa nacional sin sobrecostes en buena parte del continente. El roaming gratuito cubre los 27 países de la Unión Europea, más Noruega, Liechtenstein e Islandia. Hace poco se sumaron Ucrania y Moldavia, y se negocia la entrada de varios estados balcánicos.
En cambio, navegar bajo la R sigue saliendo caro en lugares como Andorra, Suiza, Rusia, Bielorrusia o Turquía. El caso del Reino Unido es particular, porque tras salir de la UE la gratuidad dejó de ser obligatoria, aunque algunas compañías la mantienen por cortesía con el cliente.
El riesgo menos evidente no está en los viajes largos, sino en las zonas fronterizas dentro del propio país. Ahí el móvil puede detectar que la antena del país vecino emite una señal más potente y conectarse a ella sin que nadie se dé cuenta, activando la itinerancia por accidente. Por eso la recomendación es mantener siempre desactivada la itinerancia de datos mientras se está en casa, donde la propia operadora ya cubre todo lo necesario.
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Imagen: xatakamovil.com
