IRIS2 es la apuesta europea para no quedarse fuera del negocio del internet por satélite, un terreno donde Starlink y las constelaciones chinas ya corren con una ventaja de años. La Unión Europea lo plantea como su forma de responder a la mega constelación de Elon Musk y a la futura red de Amazon LEO, además de plantar cara a las grandes infraestructuras espaciales de China, Qianfan y Guowang. El problema es de calendario, porque el proyecto europeo apunta a ofrecer servicios de cara a 2030 y para entonces la distancia con los rivales podría ser enorme.
Conectividad satélite con sello europeo
A finales de 2024 la Comisión Europea firmó un contrato de concesión por 12 años con el consorcio SpaceRISE para desarrollar, desplegar y gestionar el sistema IRIS2, siglas de Infraestructura de Resiliencia, Interconectividad y Seguridad por Satélite. En ese grupo están tres operadores europeos de redes de satélites, SES, Eutelsat y el español Hispasat, con apoyo de otras empresas del sector aeroespacial.
El presupuesto ronda los 10.600 millones de euros. La UE pone 6.000 millones, la ESA aporta 550 y el sector privado supera los 4.000 millones. El objetivo es proporcionar servicios completos de conectividad gubernamental a partir de 2030, con aplicaciones que van desde la vigilancia fronteriza o marítima hasta la gestión de crisis, la ayuda humanitaria, la protección de infraestructuras clave como embajadas y cuestiones de seguridad y defensa. También ofrecerá banda ancha para el transporte, la gestión inteligente de la red energética, la banca o la sanidad a distancia, y servirá para mantener conectadas las llamadas zonas muertas y las áreas golpeadas por desastres.
Una nueva constelación que parte en desventaja
IRIS2 se apoya en una constelación multiorbital de unos 290 satélites que combina órbita terrestre media, la MEO, con órbita baja, la LEO. Los satélites LEO por debajo de 750 km garantizan baja latencia y los MEO por encima de 8.000 km ofrecen más cobertura y estabilidad. La comparación con los rivales, sin embargo, no deja lugar a dudas. Starlink ya tiene en órbita más de 10.000 satélites y Amazon LEO ronda los 400. SpaceSail acumula más de 200 operativos, quiere superar los 600 a final de año y llegar a 15.000 en 2030, mientras China Satnet también pasa de los 200 con la vista puesta en 13.000.
A eso se suma que Starlink lleva años dando servicio a particulares en muchos países, SpaceSail ya tiene autorización para operar en Brasil y Kazajistán además de China, y Amazon LEO prevé empezar a comercializar su internet por satélite este mismo año. IRIS2 va muy por detrás, pero su enfoque es distinto. No pretende ser un Starlink europeo, sino garantizar comunicaciones seguras para gobiernos, infraestructura crítica y defensa, con una idea geopolítica clara detrás, la soberanía digital europea y menos dependencia de actores externos. Y en ese terreno concreto no tiene competencia.
Fuente
Imagen: xatakamovil.com
