Un disco duro de 20 TB comprado por un padre despistado se convirtió en la prueba perfecta de una estafa cada vez más habitual. La historia, compartida por un usuario en Reddit, arranca como tantas otras: alguien que arrastra problemas con su unidad de almacenamiento durante meses y, por pereza o simple desconocimiento, sigue tirando de ella hasta que decide comprobar qué demonios está pasando. Spoiler amargo: dentro no había casi nada.
El hombre había comprado lo que parecía un disco de 20 TB normal y corriente, buscando ampliar su espacio. Al conectarlo al ordenador, sin embargo, algo no cuadraba.
Veinte terabytes que se esfumaron
A primera vista todo iba bien. El equipo reconocía la unidad como un HDD con 19 TB disponibles. Pero al intentar copiar datos, el disco se plantaba y dejaba de responder. Ante ese comportamiento raro, el padre decidió pasarle el trasto a su hijo, con más soltura en temas de informática, para que le echara un vistazo.
Al abrir la carcasa llegó la sorpresa desagradable. Dentro no había ni rastro de componentes reales. En su lugar, simples pesos de hierro pegados con pistola de silicona, un truco viejo para imitar el peso real de un disco duro. El vendedor, además, había metido un firmware manipulado junto a un chip de memoria flash para engañar al sistema operativo y hacerle creer que tenía delante una unidad funcional con toda la capacidad prometida.
No es un descuido ni un fallo de fábrica. Es un fraude premeditado, pensado para pillar a compradores desprevenidos. Y ojo, no es un caso aislado: hay quien compró un disco parecido de 1 TB y lo estuvo usando tres años, o quien cayó en la misma trampa con uno de 6 TB.
Cómo no picar en el anzuelo
La primera regla es sospechar de cualquier oferta demasiado buena para ser cierta. Un precio ridículamente bajo casi siempre esconde algo. Conviene también revisar la reputación del vendedor, sobre todo en compras a particulares o en plataformas como AliExpress, Miravia o Temu, mirando bien valoraciones y opiniones.
Si la tienda online no te suena de nada, comprueba que tenga dirección física y datos de contacto claros. Y una vez llegue el paquete, pruébalo cuanto antes. Fijarse en el peso, la construcción y los acabados del dispositivo ayuda muchísimo a detectar falsificaciones antes de que sea tarde.
Fuente
Imagen: xatakamovil.com
