Fotografiar el eclipse con el móvil es una de esas ideas que suena perfecta hasta que descubres lo complicada que es en realidad. España vive una temporada irrepetible, con tres eclipses repartidos a uno por año que nos acompañarán hasta 2028. Dos serán solares totales, el primero el 12 de agosto y el segundo el 2 de agosto de 2027, mientras que en 2028 tocará un eclipse anular. Algo así no se veía en la península desde 1912, y de ahí la avalancha de gente dispuesta a verlo y, por supuesto, a inmortalizarlo.
Dónde verlo y qué esperar del primer eclipse
España tiene la enorme suerte de ser el único lugar habitado del planeta desde el que se podrá disfrutar este primer eclipse. Eso explica por qué hoteles y alojamientos rurales llevan meses con todo reservado. Ahora bien, no se verá en todo el país. Quienes viven en el sur tendrán que moverse hacia el tercio norte, y ni siquiera ahí será visible en todas partes. La franja de totalidad es muy concreta, y fuera de ella solo se apreciará de forma parcial. Durante esos minutos se podrán ver fenómenos preciosos como el anillo de diamante o las perlas de Baily, esos puntos brillantes provocados por el relieve irregular de la Luna.
Por qué el móvil no es la mejor herramienta
Vamos a decirlo sin rodeos, para que nadie se haga ilusiones, el móvil no es la herramienta ideal para esto. Un Galaxy S26 Ultra llega como máximo al equivalente de 120mm en una full frame, y un iPhone Pro Max no va mucho mejor con sus 200mm del zoom 8x. Con tan poca focal solo conseguirás un circulito negro de uno o dos centímetros, nada que ver con esas imágenes espectaculares que necesitan teleobjetivos de 600mm o más. Los móviles Vivo u OPPO con teleobjetivos modulares dan algo más de margen, hasta unos 400mm. Y si tienes un Galaxy reciente, existe el accesorio Reeflex de 300 a 600mm, en preventa por 319 euros, aunque necesitarás también una funda compatible de 54 euros.
Y luego está lo importante de verdad, proteger el sensor. Apuntar al sol sin filtro es como poner una lupa frente a un papel, lo quemas en segundos. Olvídate de radiografías o gafas de soldador, no sirven. Necesitas filtros adecuados que resten unos 16 o 17 pasos de luz, mucho más que los ND habituales de 6 o 10 pasos. Como no existen filtros específicos para móvil, toca recurrir a filtros circulares de marcas como Marumi, Haida o K&F, o recortar la lámina de unas gafas certificadas con norma ISO 12312-2 y fijarla al teléfono. Ese filtro debe estar puesto todo el rato, salvo en los instantes de totalidad. Y un último apunte que marca la diferencia, usa siempre trípode, porque con un zoom tan largo cualquier mínima vibración arruina la toma.
