Las Radeon RX 7000 ya pueden contar con FSR 4.1, la nueva versión del sistema de escalado de AMD que llega con una promesa concreta: mejorar la calidad de imagen respecto a lo que ofrecían las versiones anteriores. La novedad existe y se nota, pero viene con una contrapartida que conviene tener clara antes de activarla a la ligera, porque ese salto visual se paga en rendimiento.
Y aquí está el matiz importante. En las primeras pruebas se ha visto que, al activar FSR 4.1 sobre arquitectura RDNA 3, los FPS bajan frente a FSR 3.1. No es una diferencia escandalosa, pero tampoco pasa desapercibida. Hablamos de alrededor de un 11% menos de rendimiento en modo Calidad y hasta un 14% en modo Performance. Justo en ese modo Performance, donde lo lógico sería ganar fluidez, el resultado puede acabar siendo el contrario.
Mejor imagen, pero la GPU trabaja más
Conviene dejar algo claro: esta caída no es un fallo raro ni un capricho del sistema. Tiene que ver con cómo está diseñado el modelo y cómo se ejecuta en estas tarjetas. La arquitectura RDNA 3 no funciona igual que las más recientes, así que AMD tiene que recurrir a una versión adaptada que no resulta tan eficiente. Al final es un compromiso bastante sencillo de entender. Se consigue una imagen mejor, sí, pero la GPU tiene que hacer más trabajo para lograrla. Y eso, inevitablemente, se traduce en menos FPS. Lo que ganas por un lado lo pierdes por el otro.
Esto cambia bastante la forma de plantearse si activarlo o no. En las Radeon RX 7000, todo depende del margen de rendimiento que ya tengas en cada juego. Si la GPU va justa, esa bajada puede ser suficiente para pasar de una experiencia estable a otra con pequeños tirones o caídas puntuales. No es lo ideal cuando justamente buscabas más fluidez.
Cuándo merece la pena y cuándo no
La otra cara de la moneda es más amable. Si ya tienes margen de sobra, la mejora visual que aporta FSR 4.1 puede compensar perfectamente, hasta el punto de que apenas notarás esa pérdida en la fluidez. En ese escenario, la balanza se inclina hacia la calidad de imagen sin grandes sacrificios.
Por eso no hay una respuesta universal. No existe una recomendación que sirva para todos los equipos ni para todos los juegos. Depende del título, depende de la GPU y depende de lo apurado que vayas de FPS. En unos casos compensará y en otros tocará seguir con FSR 3.1. La decisión, esta vez, queda mucho más en manos de cada usuario que en una regla fija.
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Imagen: hardzone.es
