NVIDIA lanza cartas coleccionables: 30 años de historia en 14 diseños

by Redazione
NVIDIA lanza cartas coleccionables: 30 años de historia en 14 diseños - GeForce Trading Cards

Las GeForce Trading Cards Series 1 son la sorpresa menos previsible de NVIDIA, una colección de cartas coleccionables que no aceleran juegos, no tienen soporte para DLSS y ni siquiera cuentan con núcleos CUDA. Lo que hacen es otra cosa: resumir 30 años de innovación, cultura gaming y buena dosis de nostalgia en 14 diseños que van directos al corazón de quien creció mirando cómo evolucionaba una tarjeta gráfica tras otra.

Piezas legendarias que definieron el hardware gráfico

Dentro de la colección aparecen nombres que marcaron época. La NV1, lanzada en 1995, fue el primer procesador multimedia de la compañía, un experimento curioso que metía joystick, audio, VGA y capacidades 2D y 3D dentro de un solo chip. Un intento arriesgado, sí, pero también el punto de partida de todo lo que vino después.

Luego llegó la GeForce 256, que cambió las reglas del juego al presentarse como la primera GPU del mundo. Integraba iluminación y renderizado en un único componente dedicado, algo que hoy damos por sentado y que en su momento fue casi revolucionario. La GeForce 3 siguió esa estela introduciendo los shaders programables, abriendo la puerta a efectos visuales que ahora consideramos estándar. Y la GeForce 7800 GTX, buque insignia del gaming a mediados de los 2000, trajo el renderizado de alto rango dinámico a los ordenadores de medio mundo.

No solo hardware: demos y juegos que marcaron una era

La cosa no se queda en el silicio. NVIDIA ha querido dedicar cartas también a algunas de sus demos icónicas, esas que durante años funcionaron como escaparate de lo que el nuevo hardware GeForce podía mover en tiempo real. Hablamos de Bubble, Chameleon y Medusa, auténticos referentes visuales de la marca. Un papel parecido al que hoy cumplen títulos como Cyberpunk 2077 o Alan Wake 2, que sirven para enseñar músculo gráfico.

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Muchos jugadores recuerdan esas demos como benchmarks informales, algo con lo que presumir cuando estrenabas tarjeta. Forman parte de la identidad de la compañía tanto como los propios chips. Y no faltan guiños a videojuegos que dejaron huella, como Unreal Tournament 2004 y Borderlands, dos títulos de épocas muy distintas del PC gaming que estuvieron estrechamente ligados al programa The Way It’s Meant To Be Played.

Fuente
Imagen: hardzone.es

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