La llegada de iPhone 18 Pro está a la vuelta de la esquina y, entre filtraciones y rumores que se han ido acumulando, ya hay una idea bastante nítida de lo que Apple prepara. La pregunta que muchos seguidores de la manzana se hacen ahora mismo es sencilla: ¿en qué se va a notar frente a iPhone 17 Pro? Nada está confirmado de forma oficial, pero la información que circula tiene una credibilidad alta, así que merece la pena repasar los tres cambios que parecen más sólidos.
Conviene aclararlo desde el principio. No hablamos de una revolución total, sino de ajustes concretos que, sumados, pueden justificar el salto generacional. Y ahí entran en juego la pantalla, el procesador y la cámara.
Una Dynamic Island más pequeña y un frontal más limpio
El cambio más visible estará justo delante de los ojos. Según las últimas informaciones, iPhone 18 Pro reduciría el tamaño de la Dynamic Island hasta en un 33% respecto a la generación actual. La clave está en meter el sensor de Face ID debajo de la pantalla, algo que libera espacio en la zona superior y deja un acabado frontal mucho más despejado.
Se llegó a rumorear que este sería el primer modelo sin Dynamic Island, aunque es poco probable. Ese salto tan grande Apple lo guardaría, seguramente, para iPhone 20, el modelo especial del vigésimo aniversario que la compañía lanzaría a finales del año que viene y que podría estrenar una pequeña isleta circular con la cámara frontal integrada.
Un procesador Apple A20 Pro más potente y con menos consumo
El segundo frente es el corazón del teléfono. El Apple A20 Pro daría un paso importante frente al A19 Pro, no solo en potencia bruta sino también a nivel de silicio. Usaría el nodo de 2 nm GAA de TSMC, lo que se traduce en menos consumo y mejor rendimiento.
En un smartphone el consumo pesa mucho, y no solo por la autonomía. Menos consumo significa menos calor, y en un espacio tan reducido eso vale oro. Sobre el papel, el chip de iPhone 18 Pro rendiría un 18% más y gastaría un 30% menos que el de iPhone 17 Pro. La diferencia de potencia pura no será espectacular, pero encaja dentro de lo razonable para un cambio de generación.
Una cámara con apertura variable, si Apple se atreve
Y aquí llega el gran interrogante. La otra novedad de peso sería una cámara con apertura variable en el sensor principal. Es una función muy comentada, pero no confirmada, y que además dispararía el coste de fabricación. Sumado a la crisis de la RAM y de la memoria NAND Flash, hay dudas reales sobre si Apple la montará ahora o esperará a la siguiente generación.
Nada garantizado, cierto. Pero si finalmente aparece en iPhone 18 Pro, el salto fotográfico sería notable, porque esa cámara ajustaría la entrada de luz en tiempo real y mejoraría bastante la calidad de las fotos.
En el capítulo de lo que no cambia, el diseño se repite casi idéntico al de iPhone 17 Pro, con el mismo módulo rectangular trasero tipo joroba que engorda el grosor del teléfono. Vuelve el chasis de aluminio con remate de cristal en la zona central para la carga inalámbrica MagSafe. Lo deseable sería que Apple corrigiera el desgaste prematuro de la pintura que sufrió iPhone 17 Pro, sobre todo en el acabado naranja cósmico.
La memoria tampoco se mueve. En su versión base, iPhone 18 Pro mantendría 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, la misma configuración que ya ofrece iPhone 17 Pro, algo lógico teniendo en cuenta cuánto han subido de precio ambos componentes.
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Imagen: muycomputer.com
