Sí, ya hay fecha para Control Resonant: el 24 de septiembre estará disponible en PC, Xbox Series S y Series X, y también en PS5. Cabe esperar que la versión de consola aproveche todo lo que da de sí PS5 Pro, pero quien busque la experiencia más pulida a nivel técnico tendrá que mirar hacia el ordenador. Y ahí, digámoslo claro, el terreno lo domina NVIDIA. El juego usará trazado de trayectorias y llegará compatible con lo mejorcito de la generación actual del gigante verde, así que la elección de gráfica pesa más de lo habitual.
Entre esas tecnologías está la Mega Geometría, que agrupa la geometría en bloques para aligerar la carga de trabajo y ganar rendimiento. También aparece DLSS 4.5, apoyado en el modelo de transformación de segunda generación, con Súper Resolución y Multigeneración Dinámica de Fotogramas capaz de generar hasta 5 fotogramas por cada uno renderizado. Y no falta la Reconstrucción de Rayos, que reduce el ruido y mejora la calidad de imagen cuando el trazado de trayectorias entra en escena. Con ese ecosistema montado desde el lanzamiento, una tarjeta de NVIDIA es prácticamente la apuesta segura.
Qué hardware pide en 1080p y 1440p
Para moverlo en 1080p con garantías conviene partir de Windows 10 de 64 bits o Windows 11, una CPU tipo Intel Core i7-8700 o AMD Ryzen 5 3600X, con 6 núcleos y 12 hilos, 16 GB de RAM, una GeForce RTX 4060 o Radeon RX 7600, y un SSD con 100 GB libres. Con eso el juego debería ir fluido en calidad alta o máxima, quizá activando DLSS 4.5 en modo calidad para redondear. Si se quiere sumar trazado de trayectorias en 1080p, la cosa sube a un Core i5-12400F o Ryzen 5 5600X y una GeForce RTX 4070 de 12 GB. La Radeon RX 7800 XT de 16 GB sería la equivalencia más cercana, aunque rinde peor con path tracing, así que puede hacer falta un escalón más, tipo Radeon RX 7900 GRE.
Al pasar a 1440p, la base recomendada mantiene el Core i5-12400F o el Ryzen 5 5600X, 16 GB de RAM y una GeForce RTX 5060 Ti o Radeon RX 9060 XT de 16 GB. Con esos 16 GB de VRAM la memoria no será un problema y el rendimiento acompaña en calidad alta o muy alta. Para meter trazado de trayectorias en esta resolución hay que apostar por un Core i5-13600K o Ryzen 7 7700X, ya con 8 núcleos y 16 hilos, y una GeForce RTX 5070 de 12 GB. Aquí conviene tirar de DLSS 4.5 en modo equilibrado y Reconstrucción de Rayos, y la generación de fotogramas gana peso sobre todo en monitores con alta tasa de refresco.
Lo que hace falta para 4K y trazado de trayectorias
Subir a 2160p con solvencia pide un Core i5-13600K o Ryzen 7 7700X, 16 GB de RAM y una GeForce RTX 4070 Ti SUPER o Radeon RX 7900 XT. Con esa combinación se puede jugar en 4K con calidad muy alta o máxima sin quedarse corto de memoria gráfica, aunque a ese nivel viene bien usar DLSS 4.5 en modo equilibrado para aflojar la carga.
Y llegamos al escalón más exigente. Para 4K con trazado de trayectorias entra en juego la GeForce RTX 5080 de 16 GB, acompañada del mismo dúo de procesadores, Core i5-13600K o Ryzen 7 7700X, que no generan cuello de botella y encajan perfectos con esa gráfica. AMD no ofrece una equivalencia directa: lo más cercano sería la Radeon RX 7900 XTX, que rinde bastante peor con path tracing. Para que todo cuadre habrá que activar DLSS 4.5 en modo equilibrado o rendimiento, sumar Reconstrucción de Rayos y tener muy presente la generación de fotogramas como aliado.
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Imagen: muycomputer.com
