Perder cientos de horas de juego por un descuido es una de esas pesadillas que ningún jugador quiere vivir, y por eso las copias de seguridad de las partidas guardadas se han vuelto imprescindibles en Steam, PlayStation y Xbox. Basta un problema con el almacenamiento, un formateo inesperado, un cambio de hardware o un fallo en los servidores para que todo ese progreso se esfume en cuestión de segundos.
Y hay otro detalle que muchos pasan por alto. Los juegos que desaparecen de las tiendas digitales se llevan con ellos las partidas guardadas en la nube. Cuando un título se retira, esos datos almacenados se borran y adiós a todo el avance conseguido. Quien tiene la costumbre de hacer una copia de seguridad en local se ahorra este disgusto sin demasiado esfuerzo.
Cómo funcionan las copias de seguridad en la nube
Las plataformas que guardan el progreso de los juegos en la nube trabajan todas más o menos igual. Almacenan los datos de forma local en el dispositivo y, a la vez, suben una copia a la nube. Así, si el SSD deja de funcionar de un día para otro, el progreso sigue estando a salvo.
Por defecto, tanto Steam como PlayStation y Xbox tienen esta función activada de forma nativa. Aun así, nunca viene mal comprobarlo, y por eso conviene echar un vistazo a los ajustes de cada plataforma. Ahora bien, quien use PlayStation se topa con un pero importante. Las copias en la nube solo se conservan mientras se pague la suscripción a PS Plus. Si el pago se deja de lado durante un tiempo, esos datos desaparecen de los servidores de Sony. Con Steam y Xbox no ocurre nada de esto, porque no hace falta ningún tipo de suscripción.
Steam, PlayStation y las opciones para no perder nada
La sincronización de las partidas a través de Steam es un servicio completamente gratuito y prácticamente ilimitado. Como ocupan tan poco espacio, se pueden almacenar miles de copias sin miedo a llenar nada. Esta función viene activada de serie, así que en principio no hay que tocar nada. Para asegurarse, basta con ir a Steam, luego Parámetros y después Cloud, donde la casilla Activar Steam Cloud debe estar marcada.
El problema es que no todos los juegos son compatibles con el guardado en la nube, así que conviene no fiarse únicamente de esta opción. Los títulos que no la soportan guardan el progreso solo en local, y ahí no existe una única carpeta para todos. Las partidas en local suelen encontrarse en rutas como C:/Archivos de programa (x86)/Steam/userdata/[TuIDdeSteam], que es donde van a parar las configuraciones y los saves de los juegos que usan el sistema propio de Steam. También conviene mirar en %USERPROFILE%/Saved Games y en %APPDATA%, tanto en la carpeta Local como en Roaming.
Para quien no tenga ganas de andar rebuscando entre carpetas, existe una aplicación gratuita llamada GameSave Manager, que rastrea el equipo entero buscando partidas guardadas de forma local y las reúne en un solo sitio.
En el caso de PlayStation, la cosa cambia. Poder guardar las partidas en la nube está atado a tener una suscripción a cualquiera de los tres niveles disponibles, Essential, Extra o Premium. Sony, como siempre, tratando de sacar el máximo partido a sus usuarios.
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Imagen: hardzone.es
