Proteger la cuenta de ChatGPT se ha convertido en algo casi obligatorio, sobre todo si pensamos en la cantidad de información que dejamos cada día en manos de este asistente. Usarlo para resolver dudas, redactar textos o mantener conversaciones largas sobre temas personales es ya parte de la rutina de muchísima gente, y precisamente por eso conviene cerrar bien las puertas antes de que alguien intente colarse.
Hablamos del asistente basado en la inteligencia artificial de OpenAI, el más popular del momento, aunque cosas parecidas ofrecen también empresas como Microsoft o Google. Aquí nos centramos en ChatGPT por una razón sencilla, es el que más se utiliza. Lo usamos desde la versión web o desde la aplicación oficial, y en ambos casos hace falta crear una cuenta propia para aprovechar todo lo que el asistente pone sobre la mesa.
A partir de ese momento empieza lo interesante. Introducimos nuestros prompts, lanzamos consultas de todo tipo y charlamos con la inteligencia artificial sobre cualquier cosa que se nos pase por la cabeza. El problema llega cuando, casi sin darnos cuenta, soltamos información extremadamente sensible y privada. Datos que bajo ningún concepto queremos que terminen donde no deben.
Y no se trata solo de eso. Las conversaciones personales que mantenemos con el asistente tampoco tendrían que ser públicas en la mayoría de los casos. Por eso, para evitar filtraciones o robos de datos, la propia plataforma ofrece varias funciones de seguridad que deberíamos activar desde el primer minuto. Son herramientas pensadas para echar mano de ellas nada más crear la cuenta personal.
Activa todo esto para mejorar la seguridad de ChatGPT
Conviene tener presente un detalle nada menor. Los cambios que hagamos, por ejemplo desde la versión web del asistente, se extienden al resto de dispositivos siempre que usemos nuestro correo electrónico para acceder a la cuenta. Es decir, una vez ajustada la configuración en un sitio, esa protección viaja con nosotros al móvil, a la tablet o a cualquier otro equipo donde iniciemos sesión.
Todos estos parámetros se encuentran reunidos en un mismo lugar. Basta con entrar en la sección llamada Seguridad dentro de la configuración de ChatGPT. Ahí están agrupadas las opciones que permiten reforzar el acceso y mantener a salvo tanto la cuenta como las conversaciones que guardamos en ella.
La idea de fondo es bastante clara. Cuanto antes pongamos en marcha estas opciones, menos margen dejamos a quienes intentan aprovecharse de cualquier descuido. Y como buena parte de lo que compartimos con el asistente tiene un punto privado, dedicar un par de minutos a revisar esa pestaña de seguridad se paga solo.
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Imagen: softzone.es
