AMD subirá el precio de sus procesadores Ryzen y la noticia, aunque no gusta, tiene una raíz bastante clara. Según fuentes dentro de la industria, la compañía de Sunnyvale ya ha avisado a sus socios de este ajuste. Y no es un capricho ni una decisión tomada a la ligera. Todo apunta a que TSMC ha encarecido sus obleas de semiconductores, esas mismas de las que salen los chips que dan vida a los Ryzen. Cuando sube el material base, tarde o temprano lo nota el bolsillo del usuario final.
La cosa venía anunciándose desde hace tiempo. Ya se había hablado de que el aumento de TSMC iba a ser general, no algo puntual reservado a los nodos más punteros de 2 nm y 3 nm. La subida abarca prácticamente toda la gama, desde los 4 nm hasta los 22 nm. Con un escenario así, era solo cuestión de tiempo que la factura terminara reflejándose en los procesadores y en otros componentes que dependen de estos materiales.
Qué modelos de Ryzen se ven afectados por la subida
Conviene recordar que los Ryzen se fabrican combinando distintos nodos según la generación. Los Ryzen 5000 usan un nodo de 7 nm en el chiplet de CPU y de 12 nm en el chiplet de entrada y salida. Los Ryzen 7000 pasan a 5 nm en la CPU y 6 nm en el chiplet de entrada y salida. Y los Ryzen 9000 dan un paso más con un nodo de 4 nm en la CPU y 6 nm en el resto. La diferencia entre ellos es evidente, pero da igual cuál se elija. Todos acabarán tocados por el mismo ajuste, porque la subida de TSMC alcanza a casi todos los procesos de fabricación que la firma ofrece hoy a sus clientes.
Cuánto costará más un procesador Ryzen
La pregunta que a todos nos interesa es cuánto sube exactamente. Según la información disponible, el incremento será de un 10%, y no se limita a las CPU. También salpica a otras soluciones de AMD que salen de las fábricas de TSMC, incluidas las tarjetas gráficas. Un ejemplo sencillo lo deja claro. Un procesador que hoy cuesta 300 euros pasaría a rondar los 330 euros tras el ajuste. En el terreno de las gráficas, un modelo de 800 euros escalaría hasta los 880 euros. Al ser un porcentaje, cuanto más caro sea el producto de partida, más se notará el golpe.
El nuevo esquema de precios entra en vigor a partir del cuarto trimestre del año. Así que quien tenga en mente comprar un procesador Ryzen o una tarjeta gráfica Radeon RX 9000 quizá haría bien en no dormirse. Si aparece una oferta que merezca la pena, aprovecharla es una jugada razonable, porque el panorama actual invita a pensar que los precios seguirán tirando hacia arriba. La otra opción pasa por esperar al Black Friday y cruzar los dedos.
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Imagen: muycomputer.com
