La mansión de récord que acaba de vender por 70 millones de dólares, unos 64 millones de euros, en la zona de Silicon Valley lleva días dando que hablar, y no solo por la cifra. Se encuentra en Hillsborough, un rincón donde una casa puede ocupar varias hectáreas y ofrecer un nivel de privacidad que ni siquiera las grandes fortunas tecnológicas encuentran con facilidad. Lo curioso es lo que empieza a intuirse detrás de la compra, con un nombre que no es nada ajeno a la carrera de la inteligencia artificial.
El rastro arranca con una operación cerrada el 6 de agosto por 70 millones de dólares en 3000 Ralston Avenue. Fue la mayor venta residencial del norte de California en lo que va de 2026 y, además, un récord histórico para Hillsborough, aunque no para toda la región. Las pistas apuntan a Yuhuai “Tony” Wu, un científico de IA nacido en China, aunque no hay confirmación oficial.
Una finca pensada para casi nunca salir de ella
Antes de seguir ese hilo, vale la pena mirar qué compraron esos 70 millones. La finca, conocida como Villa de Verano, ocupa más de 12 acres, alrededor de 4,9 hectáreas, y está inspirada en las villas del lago de Como. Ahí se levanta una residencia principal de unos 1.152 metros cuadrados, con seis dormitorios, siete baños completos y diez aseos. A eso se suma una casa de invitados de unos 428 metros cuadrados, una escala que ya explica por qué la vivienda es solo una parte del conjunto.
Y es fuera donde las dimensiones se disparan de verdad. El área deportiva incluye una pista de tenis hundida, un campo privado de golf de nueve hoyos y un putting green de 18 hoyos, además de espacios para pickleball, voleibol, bocce y herraduras. No son cosas sueltas repartidas por el jardín. Es una finca concebida para concentrar en el mismo terreno casi todo lo que normalmente obligaría a salir de casa. Aquí la palabra mansión empieza a quedarse corta.
El despliegue no acaba en el deporte. Hay también un anfiteatro al aire libre con capacidad para 150 personas, una zona para eventos, un estanque de reflexión, otro con carpas koi y fuentes inspiradas en las del Bellagio de Las Vegas. Entre los detalles más llamativos aparece un acuario de agua salada de cerca de 8.000 litros. Es ese conjunto de espacios, más que un único elemento espectacular, el que ayuda a entender hasta dónde llevaron los anteriores dueños el desarrollo de este recinto privado.
El rastro que conduce hasta Tony Wu
Los antiguos propietarios pasaron años trabajando la finca antes de ponerla a la venta el otoño pasado por 88 millones de dólares. El precio bajó luego hasta los 78,8 millones y al final la operación se cerró por 70. La extensión del terreno era uno de sus grandes argumentos de venta y, según los agentes consultados, la privacidad ganó peso entre los grandes compradores, algunos vinculados a la IA.
Para llegar hasta Wu hay que seguir un enredo de sociedades y operaciones, no una declaración suya. Daikon no Hana Capital LLC, creada el 9 de julio, figura como compradora, con el abogado Steven D. Anderson como administrador. El representante en la operación fue Jia Xu, que ya había participado en la compra de una casa de Wu en Los Altos Hills por 12 millones de dólares. A eso se suma otra coincidencia, y es que Anderson trasladó esa vivienda a un fideicomiso familiar cerca de una semana antes del cierre de 3000 Ralston Avenue.
El nombre al que lleva todo esto no pasa desapercibido en el mundo de la inteligencia artificial. Yuhuai “Tony” Wu nació en Jiande, Hangzhou, en 1995 y fue uno de los cofundadores de xAI en 2023, donde lideró trabajos de preentrenamiento y postentrenamiento de Grok y su aplicación a tareas de razonamiento experto. Antes había pasado por Google como investigador, hecho prácticas en OpenAI y DeepMind y trabajado en Stanford como investigador posdoctoral. Dejó xAI en febrero de 2026 y ahora figura en el consejo asesor científico de Integrated Biosciences.
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Imagen: xataka.com
