Google Maps sigue sabiendo dónde has estado incluso cuando crees haber cortado toda conexión, y esto pilla por sorpresa a mucha gente. Apagar los datos móviles y desconectar el WiFi parece la jugada perfecta para desaparecer del radar, pero la realidad es otra. Las apps de geolocalización están diseñadas para seguir recopilando la posición aunque el teléfono esté completamente offline, y cuando vuelve la cobertura, todo ese registro se sincroniza sin que nos demos cuenta.
Por qué el móvil sabe dónde estás sin Internet
La clave está en el hardware. El chip GPS integrado no necesita conexión alguna, porque funciona como un receptor de radio pasivo. Su trabajo es simplemente escuchar las señales de los satélites y, con ellas, triangular latitud y longitud con una precisión de unos 20 metros. Todo esto sin emitir un solo byte a través del operador o del router de casa.
Y no acaba ahí. Tanto Android como iOS mantienen activa por defecto una función de búsqueda de redes en segundo plano. El teléfono va detectando direcciones MAC de routers cercanos y balizas Bluetooth, y esa información sirve para afinar la localización. Google lo reconoce en su propio soporte: usa la ubicación de las WiFi públicas y de las torres de telefonía para complementar el posicionamiento. Cuando el móvil obtiene esos datos, los guarda en la caché local y espera. En cuanto hay conexión, envía el paquete a los servidores.
Los cuatro pasos para bloquear el rastreo por completo
Activar el modo avión no basta si buscas privacidad real. Hay que meter mano a los ajustes del sistema y a la cuenta de Google. Primero, desactiva la ubicación del sistema desde el panel de ajustes rápidos: ese es el interruptor maestro que corta el acceso a los chips de posicionamiento para cualquier app.
Después, apaga el escaneo en segundo plano. En Android ve a Ajustes, Ubicación, Servicios de ubicación y desactiva la búsqueda de redes WiFi y de dispositivos Bluetooth. En un iPhone la ruta es Ajustes, Privacidad y seguridad, Localización, Servicios del sistema. También puedes forzar que Google ignore tu router añadiendo la etiqueta _nomap al nombre de tu red.
El tercer paso es desactivar la precisión de la ubicación, para que el sistema no use el mapeo de torres y routers. Y por último, entra en tu cuenta de Google y pausa tanto la Cronología como la Actividad en la Web y en Aplicaciones. Con un par de minutos, el teléfono solo sabrá dónde estás cuando tú decidas contárselo.
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Imagen: xatakamovil.com
