Proteger el router antes de irse de vacaciones se ha vuelto casi tan importante como cerrar bien la puerta de casa. Cuando llega el momento de marcharse, lo más lógico sería apagarlo, pero hay un problema. Si en casa funcionan sistemas domóticos que dependen de esa conexión, no queda otra que dejarlo encendido. Y ahí es donde conviene tomarse en serio la seguridad, porque un equipo activo y sin vigilancia es un caramelo para cualquier intruso.
Contraseñas fuertes y puertos cerrados, la primera barrera
La mejor defensa contra los hackers siguen siendo las contraseñas. De ellas depende buena parte de la protección del equipo, ya que acceder al router significa poder colarse en toda la red y hacerse con información sensible. Lo ideal es cambiar la clave del WiFi, pero no basta con eso. La contraseña de acceso a la configuración del router es igual de importante, porque si alguien entra en la red y luego llega a los ajustes, quedas completamente expuesto.
Nada de claves cortas. Mejor combinaciones largas de números, letras y símbolos, cuanto menos sentido tengan, más difícil será descifrarlas por fuerza bruta. Otra medida útil son los puertos. Por defecto vienen cerrados, pero quizá los abriste en algún momento para jugar online o configurar un dispositivo. Durante las vacaciones, mejor cerrarlos. Busca en la configuración el apartado tipo Reenvío de puertos o Port Forwarding, elimina lo que veas y ya los volverás a abrir al regresar.
Menos señal, red oculta y solo tus dispositivos
Otro truco que funciona sorprendentemente bien es reducir la potencia de salida. Muchos equipos permiten aumentarla para llegar a cada rincón de casa, pero hacer lo contrario aleja a quien quiera aprovecharse. Ve al apartado WLAN o Wi-Fi, localiza Fuerza de la señal y ponla al mínimo, tanto en la banda de 2,4 GHz como en la de 5 GHz. Sin cobertura, nadie podrá acercarse.
También puedes ocultar el nombre de tu red, el llamado SSID, con la casilla Ocultar red. No es infalible, porque quien conozca el nombre completo podrá entrar igual, y eso lleva al punto más importante. El router permite filtrar dispositivos mediante lista blanca o lista negra. La primera bloquea todo lo que no hayas añadido, la segunda hace lo contrario. Encontrarás esta función en Seguridad, en algo parecido a DHCP Filter o Filtrado de dispositivos. Con estos ajustes activados, el equipo puede quedarse encendido todo el verano manteniendo la domótica en marcha sin regalarle la entrada a nadie.
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Imagen: xatakamovil.com
