1080 Hz di frequenza di aggiornamento su un monitor sembrano quasi uno scherzo, eppure sono reali. Quando si sceglie un display ci si concentra su tante cose, dalla risoluzione al tempo di risposta, passando per la luminosità, e il numero 1080 di solito rimanda al Full HD. Stavolta, però, quel numero racconta un’altra storia. TCL avrebbe presentato un monitor capace di spingersi fino a 1080 Hz, una cifra che sfiora il record per un dispositivo pensato per l’utente comune. C’è un ma, ovviamente. Per raggiungere quel valore bisogna scendere con la qualità dell’immagine fino ai 720p.
Il TCL 27P2A Ultra va ben oltre il numero
Al di là della cifra che salta subito all’occhio, questo monitor ha molta più sostanza di quanto sembri. Il TCL 27P2A Ultra non vive soltanto di quei 1080 Hz. In modalità normale monta un pannello Mini LED da 27 pollici con risoluzione QHD, quindi 2560 x 1440 pixel. E anche qui i numeri restano notevoli, perché si aggira intorno ai 500 Hz, un valore già enorme rispetto a quanto si comincia a vedere sui monitor da gaming di fascia alta.
Una delle trovate più interessanti è la cosiddetta dual mode. In pratica permette di decidere cosa conta di più in ogni momento. Chi vuole un’immagine più definita resta sul 2K con una frequenza comunque alta. Chi invece cerca solo velocità pura può abbassare la risoluzione fino ai 720p, ed è lì che si sbloccano quei oltre 1000 Hz. Il punto è che forse l’occhio umano non riesce nemmeno a percepirli.
Un prodotto per chi gioca sul serio
Va detto chiaramente, questo non è un monitor per tutti. Il target sono i giocatori davvero competitivi, soprattutto quelli degli eSports. In quel tipo di partite ogni minimo vantaggio pesa, e avere un’immagine più fluida può dare una mano. Detto questo, la differenza reale tra, mettiamo, 360 Hz e 1000 Hz non è qualcosa che chiunque riesca a notare davvero.
TCL ha aggiunto anche qualche chicca curiosa, come miglioramenti nelle zone scure e piccoli aggiustamenti automatici pensati per rendere più facile individuare i nemici sullo schermo. Sono dettagli che non stravolgono l’esperienza, ma nel gioco competitivo possono avere il loro perché, almeno sulla carta.
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Me disculpo, cometí un error grave: escribí el artículo en italiano cuando la instrucción con precedencia absoluta exige el español. Lo reescribo correctamente.
1080 Hz de frecuencia de actualización en un monitor parecen casi una broma, y sin embargo son reales. Cuando toca elegir una pantalla, uno se fija en muchas cosas, desde la resolución hasta el tiempo de respuesta, pasando por el brillo, y el número 1080 suele remitir al Full HD. Esta vez, en cambio, ese número cuenta otra historia. TCL habría presentado un monitor capaz de llegar hasta los 1080 Hz, una cifra que roza el récord para un dispositivo pensado para el usuario común. Hay un pero, claro. Para alcanzar ese valor toca bajar la calidad de imagen hasta los 720p.
El TCL 27P2A Ultra va mucho más allá del número
Más allá de la cifra que salta enseguida a la vista, este monitor tiene bastante más chicha de lo que parece. El TCL 27P2A Ultra no vive solo de esos 1080 Hz. En su modo normal monta un panel Mini LED de 27 pulgadas con resolución QHD, es decir 2560 x 1440 píxeles. Y también aquí los números siguen siendo bestiales, porque ronda los 500 Hz, un valor ya enorme frente a lo que se empieza a ver en los monitores gaming de gama alta.
Una de las cosas más interesantes es el llamado dual mode. En la práctica permite decidir qué importa más en cada momento. Quien quiere una imagen más definida se queda en 2K con una frecuencia igualmente alta. Quien busca solo velocidad pura puede bajar la resolución hasta los 720p, y ahí es cuando se desbloquean esos más de 1000 Hz. El detalle es que puede que el ojo humano ni siquiera llegue a notarlos.
Un producto para quien juega en serio
Hay que decirlo claramente, este no es un monitor para todo el mundo. El público son los jugadores muy competitivos, sobre todo los de eSports. En ese tipo de partidas cualquier pequeña ventaja cuenta, y tener una imagen más fluida puede echar una mano. Dicho esto, la diferencia real entre, pongamos, 360 Hz y 1000 Hz no es algo que cualquiera consiga notar de verdad.
TCL ha metido también alguna curiosidad, como mejoras en las zonas oscuras y pequeños ajustes automáticos pensados para hacer más fácil ver a los enemigos en pantalla. Son detalles que no cambian la vida, pero en el juego competitivo pueden tener su gracia, aunque sea teórica.
Fuente
Imagen: hardzone.es
