Renovar los certificados de Secure Boot es una de esas tareas silenciosas que casi nadie tiene presente, y sin embargo afecta tanto a quienes usan Windows como a quienes prefieren Linux. Cuando se piensa en actualizaciones de seguridad vienen a la mente los parches del sistema, las versiones nuevas del kernel o el antivirus puesto al día. Pero hay otra parte mucho menos visible del ordenador que también necesita mantenerse al corriente: el arranque seguro del equipo. Y ahí es donde aparece esta función.
Secure Boot es habitual en los ordenadores modernos con firmware UEFI y se encarga de verificar que los componentes cargados antes del sistema operativo sean legítimos y estén firmados. Dicho de forma sencilla, ayuda a impedir que cierto tipo de malware especialmente peligroso se cuele en el PC antes incluso de que Windows, Linux o las herramientas de seguridad hayan empezado a trabajar. Lleva años funcionando en segundo plano sin que la mayoría de la gente tenga que preocuparse por ello.
El asunto cambia con los equipos que ya cargan unos cuantos años a sus espaldas. Los certificados antiguos de Secure Boot, emitidos en 2011, empiezan a caducar en junio de 2026, y tanto usuarios de Windows como de Linux deberían comprobar que sus equipos reciben los nuevos certificados de 2023.
Una fecha que conviene tener marcada: junio de 2026
El problema no está en Secure Boot como tecnología, sino en las claves criptográficas que se usan para verificar lo que puede cargarse durante el arranque. Como pasa con cualquier certificado, estas claves no son eternas. Tienen su ciclo de vida y, después de tantos años en activo, toca cambiarlas por otras más recientes.
Microsoft lleva tiempo preparando esta transición con los nuevos certificados de 2023. En los equipos Windows compatibles el cambio se está repartiendo de forma progresiva a través de Windows Update, así que en muchos casos no habrá que hacer nada especial más allá de mantener el sistema al día y reiniciar cuando el propio Windows lo pida. Aun así, no es buena idea ignorar el aviso.
La fecha de fin de validez marca el inicio de la caducidad de algunos certificados viejos, y los equipos que no reciban la actualización podrían quedar en una situación de seguridad degradada. Esto no quiere decir que el ordenador vaya a apagarse o dejar de arrancar ese mismo día. La cosa es más sutil pero igual de relevante: el PC seguirá funcionando, aunque con el tiempo podría perder ciertas protecciones ligadas al proceso de arranque.
Qué ocurre si no se actualizan los certificados
La parte tranquilizadora es que no hablamos de un corte inmediato. Un equipo que siga usando los certificados antiguos no dejará de arrancar de golpe, y se podrá seguir usando Windows o Linux con normalidad durante un tiempo. El problema llega después: un ordenador sin los nuevos certificados puede tenerlo más difícil para recibir futuras actualizaciones de seguridad que protejan el arranque. Y eso es serio, porque hablamos de una fase muy temprana del encendido del PC, justo antes de que entren en juego el sistema operativo, el antivirus o las defensas de siempre.
También pueden surgir problemas de compatibilidad a medio y largo plazo. Algunos sistemas operativos nuevos, firmwares, controladores, piezas de hardware o aplicaciones que dependan de Secure Boot podrían necesitar los certificados actualizados para funcionar bien. El mensaje, por tanto, no es de pánico, sino bastante razonable: si se usa Windows o Linux en un equipo con Secure Boot activado, conviene comprobar que el sistema está al corriente.
En Windows, Microsoft ahora muestra información más clara dentro de la app de Seguridad del sistema. Para verla basta con ir al apartado de Seguridad de Windows, luego Seguridad del dispositivo y por último Arranque seguro. Ahí debería aparecer el estado de Secure Boot y, en los equipos donde ya esté disponible, también el estado de actualización de los certificados, con avisos distintos según el caso.
Si el sistema indica que Secure Boot está activado y que todos los certificados necesarios ya se aplicaron, no hay nada más que hacer. Si aparece una advertencia amarilla, lo normal es que Windows recomiende mantener el equipo actualizado o que exista alguna limitación de hardware o firmware. Y si salta un aviso rojo, entonces sí toca prestarle atención cuanto antes, porque podría señalar que el equipo no puede recibir una actualización de seguridad ligada al arranque en su configuración actual.
Meta description: Los certificados de Secure Boot emitidos en 2011 caducan en junio de 2026 y afectan a Windows y Linux. Conviene renovarlos a los nuevos de 2023.
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