RPCS3 acaba de dar un paso que muchos llevaban tiempo esperando, porque ahora los discos físicos de PS3 se pueden usar directamente en el ordenador, como si estuviéramos delante de la consola original. El mejor emulador para revivir los juegos de PlayStation 3 suma con su última actualización una función que cambia bastante las cosas: meter el disco y jugar, sin más historias.
Discos físicos de PS3 funcionando en cualquier PC
La idea es sencilla y ahí está la gracia. Con el emulador RPCS3 instalado, no hay que tocar nada raro. Es todo Plug & Play: se introduce el disco, el programa lo reconoce y arranca como si fuese una consola de verdad. Y lo hace de manera legal, ojo, porque el disco es una copia original que ya tenemos en casa, no una descarga sacada de internet.
Antes tocaba buscar el juego por la red o liarse con procesos algo enrevesados. Ahora basta con encontrar ese juego original de PS3 que anda por un cajón, colocarlo en el lector y dejar que RPCS3 haga el resto. El emulador se encarga del reconocimiento y punto.
Hay un detalle importante, eso sí. No sirve cualquier lector de Blu-ray que tengamos rondando por casa. RPCS3 necesita que el lector sea compatible con los discos de PS3. Desde el propio proyecto aseguran que hay bastantes modelos que responden bien, así que la mayoría deberían valer. Si alguien está pensando en comprar uno solo para esto, mejor comprobar antes la compatibilidad y evitar sorpresas.
Un empujón para el mercado de segunda mano
Quien ya tenga un lector externo no pierde nada por intentarlo. Se mete el disco, se abre RPCS3 y se comprueba si lo reconoce sin problemas. Si todo va bien, a jugar con el disco propio. Y aquí viene una consecuencia curiosa: esto puede disparar el mercado de segunda mano. En Wallapop y aplicaciones parecidas se encuentran discos por 1 o 2 euros, de gente que quiere deshacerse de ellos porque ya no tiene la consola.
También resulta especialmente útil para quienes guardan una colección de PlayStation 3 criando polvo, esos juegos que no se han vendido justo por el poco valor que tienen. Más de uno tendrá un cajón lleno de títulos que lleva años sin tocar y que ahora recuperan sentido en el ordenador.
Y conviene insistir en el matiz legal, porque marca la diferencia. Aquí no hablamos de descargar una copia pirata. El disco es el original que uno ya posee, así que RPCS3 está pensado precisamente para eso, para poder usar el propio juego en el PC. Al final la lógica es la misma de siempre, meter un juego y ponerse a jugar, solo que cambiando la PS3 por el ordenador.
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Imagen: hardzone.es
