La Radeon RX 9050 ya es oficial, y AMD la ha colocado justo donde muchos imaginaban, es decir, en el escalón más bajo de su catálogo gráfico. ASRock ha sido de las primeras ensambladoras en enseñar los modelos que pondrá a la venta con esta base, aunque poco después decidió retirar los enlaces de producto. Al principio se hablaba de una tarjeta con 2.048 shaders, pero las cifras reales han acabado siendo bastante más modestas, y eso la deja muy por debajo de la Radeon RX 9060 en cuanto a potencia bruta.
Qué lleva dentro la Radeon RX 9050
El corazón de esta tarjeta es un núcleo gráfico Navi 44, fabricado en el nodo 4NP de TSMC y basado en la arquitectura RDNA 4. Sobre el papel hablamos de 16 unidades de computación, 1.024 shaders que llegan hasta los 2,6 GHz, 64 unidades de texturizado y 32 de rasterizado. Suma también 16 núcleos de tercera generación pensados para acelerar el trazado de rayos y 32 núcleos de segunda generación dedicados a la IA.
En el apartado de memoria la cosa se pone interesante, porque hay dos versiones bien distintas. La de 4 GB usa un bus de 64 bits, mientras que la de 8 GB sube hasta los 128 bits. Ambas montan memoria GDDR6 a 18 Gbps, lo que se traduce en un ancho de banda de 144 GB/s en el primer caso y de 288 GB/s en el segundo. Para funcionar necesita una fuente de 450 vatios y un conector de alimentación de 8 pines, nada especialmente exigente.
Si miramos los números en frío, la Radeon RX 9050 ofrece 5,32 TFLOPs en FP32 sin contar los shaders de doble emisión, cifra que sube a 10,64 TFLOPs cuando sí se tienen en cuenta. Para poner las cosas en contexto, la Radeon RX 9060 alcanza los 21,4 TFLOPs en FP32, así que la distancia entre ambas es enorme.
Para quién tiene sentido esta tarjeta
Estamos ante una propuesta de gama baja pensada sobre todo para el mercado OEM, es decir, para equipos ya montados. Con ese planteamiento debería dar suficiente para jugar a 1080p con calidad baja o media según lo exigente que sea cada título, moviéndose con una fluidez aceptable. En potencia pura queda más o menos a la altura de una Radeon RX 6500 XT, lo que da una idea clara de lo que se puede esperar.
Entre las dos configuraciones, la de 8 GB es la que merece la pena. El motivo es sencillo, ya que su ancho de banda es muy bajo y contar con más memoria gráfica evita esos ciclos constantes de vaciado y llenado. Además, al tener bus de 128 bits dobla el ancho de banda, así que en juegos que saturen esos 8 GB de VRAM la diferencia de rendimiento se nota bastante. Visto lo visto, la versión de 4 GB pierde buena parte de su sentido, sobre todo cuando ya se está viendo montada en PCs premontados que rozan los 900 euros.
En el momento de cerrar este texto, ASRock había quitado de su web los enlaces de producto de la Radeon RX 9050, aunque quedaron algunas capturas de la página tomadas antes de que la retirasen.
Fuente
Imagen: muycomputer.com
