Portátil gaming: baja hasta 15 °C la temperatura solo cambiando de mesa

by Tecnoandroid
Portátil gaming: baja hasta 15 °C la temperatura solo cambiando de mesa - portátil gaming temperatura

Bajar la temperatura del portátil gaming sin gastar un euro ni tocar el hardware suena a truco de magia, y sin embargo alguien lo ha conseguido con un gesto tan tonto como cambiar la superficie sobre la que apoyaba el equipo. Nada de pasta térmica nueva, nada de ventiladores extra, nada de bases refrigerantes carísimas. Solo mover el ordenador de una mesa a otra. Y los números, como veremos, hablan por sí solos.

El calor, ya se sabe, es uno de los grandes enemigos de cualquier ordenador. Cuando sube la temperatura llegan los problemas de siempre, es decir peor rendimiento, más consumo y esas bajadas repentinas que arruinan una partida en el peor momento posible. Por eso mantener el equipo fresco importa tanto, sobre todo en verano cuando el ambiente ya juega en contra.

¿De verdad influye la mesa en el calor del ordenador?

Pues sí, y bastante más de lo que casi nadie imagina. Un usuario con un portátil gaming lo comprobó por su cuenta y consiguió rebajar de forma notable la temperatura de su procesador solo cambiando dónde apoyaba la máquina. Sin retocar el voltaje, sin abrir el chasis, sin instalar ningún sistema de refrigeración adicional. Un cambio de sitio y listo.

La prueba la hizo mientras jugaba a Cyberpunk 2077, uno de esos títulos que exprimen a fondo tanto la tarjeta gráfica como el procesador. Con el portátil sobre una mesa de madera, la CPU se movía más o menos entre los 80 y los 90 grados. Al colocar el mismo equipo sobre una superficie metálica, las cifras bajaron hasta situarse entre los 75 y los 83 grados. Un salto bastante evidente para no haber tocado absolutamente nada.

Link affiliato

Ahora bien, conviene poner las cosas en su sitio. Aunque por ahí se habla de esos 15 grados de diferencia, lo cierto es que en la mayoría de los casos la reducción de temperatura rondaba más bien los 7 u 8 grados. Puede parecer poco, pero según el momento pueden ser justo esos grados que evitan que el equipo pierda rendimiento o que, en situaciones extremas, se acabe apagando de golpe.

Por qué la superficie marca la diferencia

Todo tiene que ver con el diseño de muchos portátiles pensados para juego. Estos equipos toman aire por la parte inferior del chasis para alimentar el sistema de refrigeración, mientras que el aire caliente sale por las rejillas laterales o traseras. Así que la superficie sobre la que descansa el ordenador acaba influyendo directamente en la cantidad de aire que entra, y ese aire es justo el que enfría el equipo por dentro.

Fuente
Imagen: hardzone.es

Related Articles