¿Por qué los NPC caminan siempre más despacio que tú?
Los NPC son una de esas cosas del videojuego que damos por sentadas, y sin embargo esconden un pequeño truco de diseño que casi nadie nota. Da igual el título al que estés jugando, da igual el ritmo de la partida, siempre puedes adelantar a cualquier personaje que camine por el escenario sin necesidad de echar a correr. Van más lentos, unos más que otros, pero jamás logran dejarte atrás. Y detrás de este detalle hay una explicación bastante lógica.
Muchos jugadores, si alguna vez se han parado a pensarlo, dan por hecho que los juegos se hacen así por costumbre o porque programarlo de otra forma sería complicado. La verdad es mucho más simple. Los desarrolladores lo hacen a propósito, con un objetivo muy claro que tiene que ver con tu comodidad frente a la pantalla.
El motivo por el que los personajes van tan lentos
Seguro que la escena te resulta familiar. Un personaje te suelta un «sígueme» y, mientras avanzáis juntos, te desvías un momento para abrir un cofre, recoger un objeto o quedarte mirando algún rincón del escenario. Si ese personaje caminara a tu misma velocidad o incluso más rápido, en pocos segundos lo habrías perdido de vista y tocaría salir a buscarlo. Una misión que debería durar un par de minutos acabaría convirtiéndose en algo mucho más tedioso de lo necesario.
Por eso la mayoría de estudios prefiere que esos personajes vayan un poco más despacio. Así, aunque te entretengas unos segundos, sabes que vas a alcanzarlos sin ningún problema. Es una de esas decisiones de diseño minúsculas que casi nadie percibe de forma consciente, pero que hacen que la experiencia de juego resulte mucho más cómoda y fluida.
Lo que dicen quienes están detrás del código
Jesús Pancorbo, uno de los animadores principales de Saber Interactive, lo explica sin rodeos. Los personajes caminan despacio para que el jugador pueda seguirlos siempre sin dificultad. Nada de perseguirlos, nada de frustración. Simplemente una velocidad pensada para que no te quedes atrás.
En la misma línea, Mikel Orrantia, programador de videojuegos en MPG, añade un matiz interesante. Mientras sigues a un personaje, es de lo más normal detenerse a recoger objetos o a explorar un poco el entorno. Si el NPC fuera demasiado rápido, bastaría cualquier distracción para perderlo de vista. Y ahí está la clave. Ese ritmo más lento no es un descuido ni una limitación técnica, sino una manera de acompañar al jugador sin agobiarlo, dejándole margen para curiosear a su aire sin miedo a quedarse solo en mitad del mapa.
Fuente
Imagen: hardzone.es
