Monitor gaming Philips a un precio que llama la atención, porque pasar de 379 a 269 euros no es cualquier cosa. Hablamos del modelo Evnia 34M2C5501A, una pantalla pensada de arriba a abajo para quien se toma en serio las partidas y quiere algo más que un panel cualquiera sobre la mesa. En muchos casos, gastar un poco más en el monitor del PC termina siendo un acierto, y aquí el descuento del 29% que aplica Amazon hace que la decisión sea bastante fácil.
Vale la pena detenerse en lo que realmente ofrece este Philips Evnia 34M2C5501A, porque no todos los monitores en oferta merecen la misma atención. Este sí, y por varias razones que iremos viendo.
Un panel de 34 pulgadas que da mucho juego
Lo primero que salta a la vista es el panel de 34 pulgadas, con una resolución máxima de 3440 x 1440 puntos. Espacio de sobra para trabajar, para tener varias ventanas abiertas a la vez y, cómo no, para meterse de lleno en cualquier juego. La sensación de amplitud con este formato es difícil de igualar con una pantalla más pequeña.
Ahora bien, donde este monitor de Philips saca músculo de verdad es en el apartado gaming. Cuenta con una frecuencia de refresco de 180 Hz y un tiempo de respuesta de tan solo 1 ms. Para quien juega a títulos rápidos, esto marca la diferencia. Se traduce en imágenes fluidas y, sobre todo, en olvidarse de esos problemas molestos de lag que arruinan una partida en el peor momento. A esto se suma un modo de juego que Philips llama SmartImage, un ajuste optimizado para jugadores que la mayoría acabará usando sin pensárselo dos veces.
Especificaciones extra y por qué encaja en cualquier setup
No todo va de velocidad y resolución. Este monitor Philips incluye soporte nativo para el Modo LowBlue, algo que ayuda a conseguir una imagen más limpia y sin parpadeos, especialmente útil durante esas sesiones que se alargan más de la cuenta. Los ojos lo agradecen.
También hay que hablar de la ergonomía, porque de poco sirve una gran pantalla si luego no se adapta a la postura de cada uno. Permite ajustes de inclinación, giro y altura, así que colocarlo en la posición ideal es cuestión de un par de movimientos. Cada usuario lo deja como más le conviene.
Un detalle que no siempre se valora hasta que se echa en falta son los altavoces estéreo integrados. Los lleva de serie, lo que evita tener que sumar unos altavoces aparte solo para jugar o ver una película. No harán milagros, pero cumplen y ahorran cables. Por último, el diseño apuesta por un elegante color blanco, pensado para que combine bien en cualquier setup sin desentonar con el resto de componentes del equipo.
Fuente
Imagen: softzone.es
