Crear vídeos con IA gratis se ha vuelto una opción muy real ahora que OpenAI ha decidido echar el cierre a Sora, esa herramienta que durante dos años prometió generar clips realistas con apenas una frase escrita. La empresa explicó sus motivos, aunque casi todo apunta al elevado coste de la suscripción que hacía falta para usarla. La buena noticia es que Sora no era la única en este terreno, y existen alternativas que no piden tarjeta de crédito para empezar a experimentar.
Hay quien pensaba que sin Sora se acababa la fiesta de los vídeos generados por inteligencia artificial. Nada más lejos. El mercado está lleno de plataformas que funcionan igual de bien, o incluso mejor para ciertos usos, y que dejan trabajar sin pagar un euro desde el primer minuto. Aquí van dos de las más interesantes para quien quiera ponerse manos a la obra.
Kling AI, la favorita para empezar sin gastar
Kling AI se ha colocado entre las mejores opciones para crear vídeos gratis prácticamente desde que aterrizó. Al abrir una cuenta llegan 66 créditos mensuales. Cada generación estándar de 5 segundos consume unos 10 créditos, así que dan para unas 6 generaciones completas sin pagar nada. Cuanto más detallado sea el prompt, más créditos gasta. Y sí, los vídeos salen con una marca de agua en la esquina inferior derecha.
Lo que la hace destacar es el control de cámara, que permite dirigir mediante comandos el movimiento exacto, ya sea paneo, zoom o inclinación. También brilla en la consistencia de personajes: se puede subir la foto de una persona y pedirle distintas acciones en varios prompts, porque el modelo bloquea las facciones para que siempre parezca el mismo. Otro punto fuerte es el audio nativo con lip sync, capaz de añadir sonido ambiental realista y sincronizar los labios cuando se incluye un diálogo.
Resulta ideal para creadores de contenido que buscan narrativas cortas o cortometrajes donde un mismo personaje aparece en varias escenas. Un truco práctico: usar varias cuentas para aprender su funcionamiento, ya que los créditos se gastan rápido.
Luma Dream Machine, velocidad y físicas realistas
Luma Dream Machine trabaja con un modelo de razonamiento llamado Ray. La diferencia con otras IA es que, en lugar de ir adivinando fotograma a fotograma, Ray calcula la composición tridimensional de la escena y las leyes de la física antes de renderizar. Su plan gratuito ofrece un paquete de créditos mensuales que se renuevan solos, y es de las plataformas más veloces: suele mostrar resultados en menos de un minuto.
Sus físicas del mundo real impresionan. Si en el prompt se pide que un vaso de leche se caiga, la fluidez del líquido y el impacto contra el suelo se ven increíblemente reales. Incluye también control de fotogramas clave, donde basta subir una imagen de inicio y otra de final para que la IA invente el movimiento lógico que las conecta en 5 segundos. Esa misma función está disponible en Veo 3, la herramienta de Google para generar vídeos. Y la cámara fluida luce en planos secuencia, giros complejos y efectos rápidos estilo dron o cámara en mano.
Es perfecta para clips de acción veloces, transiciones dinámicas para redes tipo TikTok, anuncios y entornos con mucho movimiento. Eso sí, para verificar la cuenta hace falta un número de teléfono, lo que impide aprovechar la versión gratuita con varias cuentas como sí se puede hacer con Kling AI.
